El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) propuso aumentar las compras de petróleo, gas natural, gasolina, diésel y otros productos a Estados Unidos para reducir el déficit comercial entre ambos países, ante la importancia que el presidente Donald Trump concede a este indicador en la relación económica bilateral.

José Medina Mora, presidente del organismo empresarial, explicó que México podría importar el tipo de petróleo que necesitan sus refinerías desde Estados Unidos y destinar el crudo que extrae el país a otros mercados internacionales, debido a que sus características no corresponden al tipo de hidrocarburo para el que están diseñadas las plantas mexicanas.

El dirigente empresarial señaló que esta alternativa permitiría ajustar las compras de petróleo a las necesidades de las refinerías nacionales e incrementar las importaciones procedentes de Estados Unidos. Medina Mora sostuvo que reducir el déficit comercial es relevante para el presidente estadounidense, por lo que consideró necesario identificar qué otros productos puede adquirir México en ese mercado.

“Desde el punto de vista del déficit con Estados Unidos, lo más que le podamos comprar a Estados Unidos nos va a ayudar. No es un porcentaje, sino de acuerdo con lo que vamos necesitando importar más”, señaló Medina Mora.

El presidente del CCE explicó que la relación comercial entre ambos países incluye productos que México necesita importar y mercancías que Estados Unidos requiere de proveedores mexicanos. Como ejemplo, mencionó el maíz, que México compra a su vecino del norte, así como las frutas que exporta al mercado estadounidense.

Por ello, la propuesta empresarial no se limita al intercambio de petróleo, sino que contempla ampliar las compras de otros productos que México ya importa de Estados Unidos, entre ellos combustibles y otros insumos, con el propósito de contribuir a reducir el déficit comercial.

Medina Mora sostuvo que las medidas encaminadas a disminuir la diferencia comercial entre ambos países pueden ayudar a fortalecer la relación económica bilateral, en un escenario en el que las decisiones comerciales de Estados Unidos han colocado el déficit entre sus prioridades.

El dirigente empresarial también planteó que el fortalecimiento de las cadenas de suministro regionales y el intercambio de mercancías entre México y Estados Unidos forman parte de una relación económica integrada, en la que ambos países mantienen vínculos de producción y dependencia comercial.