El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) moderaron la reducción planteada para las cuotas de intercambio que reciben los emisores por los pagos con tarjeta de crédito, al proponer un límite de 1.30% por operación, frente al 0.60% contemplado en el proyecto anterior.

Las autoridades mantienen así su intención de reducir estas cuotas, aunque el ajuste para las tarjetas de crédito sería menor al planteado originalmente y se realizaría de manera gradual, de acuerdo con el nuevo proyecto de Disposiciones de Carácter General Aplicables a las Redes de Medios de Disposición puesto a consulta pública.

Cabe mencionar que la cuota de intercambio es el monto que recibe el emisor de una tarjeta cuando se realiza un pago y forma parte de los costos asociados al procesamiento de estas operaciones.

Para las tarjetas de crédito, el nuevo proyecto establece que la cuota de intercambio no podrá superar 1.30% del monto de cada operación, pero también incorpora un segundo límite relacionado con el conjunto de las transacciones realizadas durante un periodo de 12 meses.

En ese periodo, el monto cobrado por concepto de cuotas de intercambio deberá ser igual o menor a 1.00% del monto total operado con las tarjetas de crédito, por lo que los emisores deberán cumplir tanto con el máximo establecido para cada operación como con el correspondiente al periodo de 12 meses.

Para las tarjetas amparadas por contratos distintos a los de otorgamiento de crédito, entre ellas las de débito, el nuevo proyecto establece un límite de 10.80 pesos por operación, además de un máximo de 0.30% sobre el monto total operado durante un periodo de 12 meses.

En la propuesta anterior, el límite contemplado para las tarjetas de débito y prepago era de 0.30%, por lo que el nuevo planteamiento incorpora un máximo expresado en pesos por operación, mientras mantiene el límite de 0.30% para las cuotas cobradas durante un periodo de 12 meses.

Según el anteproyecto, los nuevos límites no se aplicarían de manera inmediata, ya que Banxico y la CNBV contemplan una trayectoria gradual para que los emisores ajusten las cuotas de intercambio antes de alcanzar los niveles definitivos.

Durante el primer año, los emisores podrán cobrar hasta 12.80 pesos por operación para las tarjetas distintas a las de crédito y hasta 1.65% para las tarjetas de crédito. En el segundo año, los máximos disminuirán a 11.80 pesos y 1.40%, respectivamente, antes de llegar a los límites definitivos de 10.80 pesos y 1.30%.

El ajuste también será gradual para los límites calculados sobre el monto total operado durante un periodo de 12 meses.

A los 24 meses de la entrada en vigor de las disposiciones, las cuotas cobradas durante los 12 meses anteriores deberán representar como máximo 0.40% del monto operado con tarjetas distintas a las de crédito y 1.20% para las tarjetas de crédito.

A los 36 meses, esos niveles disminuirán a 0.35% y 1.10%, respectivamente, antes de alcanzar los límites definitivos de 0.30% para las tarjetas distintas a crédito y 1.00% para las tarjetas de crédito.

La reducción gradual de las cuotas de intercambio es uno de los dos principales ejes de la propuesta de Banxico y la CNBV, junto con el fortalecimiento de la interoperabilidad entre las distintas redes de pagos con tarjeta.

Las autoridades señalaron que la disminución de estas cuotas permitirá reducir los costos asociados al procesamiento de los pagos con tarjeta y generar condiciones más favorables para su aceptación entre los comercios.

Buscan mayor competencia en pagos con tarjeta

La propuesta también busca atender las barreras a la competencia identificadas en 2023 por la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) en el mercado de servicios de procesamiento de transacciones domésticas para pagos con tarjeta.

Entre los problemas identificados se encuentra que las condiciones de interconexión entre las cámaras de compensación y el mecanismo para determinar las cuotas de intercambio son acordados por los participantes actuales del sistema, situación que, de acuerdo con el documento, genera ventajas para los agentes establecidos y desincentiva la entrada de potenciales competidores.

Ante ello, Banxico y la CNBV proponen establecer límites máximos a las cuotas de intercambio, facilitar la incorporación de nuevos participantes, transparentar los costos reales y comprobables dentro de las redes y establecer requisitos mínimos para garantizar la interoperabilidad.

El proyecto también busca que todas las terminales punto de venta acepten todas las tarjetas, independientemente del emisor, adquirente o de las redes a las que pertenezcan, con el objetivo de ampliar la interoperabilidad del sistema.

Asimismo, los participantes deberán abstenerse de bloquear, rechazar o ralentizar los servicios de pagos con tarjetas provenientes de otras redes, así como de establecer condiciones que limiten el acceso de otros participantes.

En el caso de adquirentes y agregadores, las nuevas disposiciones establecen que deberán recibir las solicitudes de autorización de pagos independientemente de quién sea el emisor de la tarjeta, como parte de las medidas para ampliar la aceptación de estos medios de pago.

Banxico y la CNBV también buscan fortalecer la participación de los agregadores, debido a que estos participantes promueven el uso de tarjetas en lugares y comercios donde otros integrantes de las redes tienen menor presencia.

De acuerdo con el proyecto, los costos derivados de la falta de regulación en este segmento no son proporcionales, lo que afecta la competitividad de los comercios que no pueden absorber los costos de contratar los servicios de los agregadores.

El proyecto permanecerá en consulta pública y Banxico y la CNBV recibirán comentarios hasta las 18:00 horas del 24 de septiembre de 2026, antes de avanzar con la versión final de las disposiciones.

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