La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) ajustó a la baja sus expectativas para la inflación general de 2026, mientras que para los primeros tres trimestres de 2027 realizó modificaciones al alza en sus pronósticos.

Los cambios se realizaron respecto a las previsiones presentadas en su decisión de política monetaria del 25 de junio pasado.

Para el segundo trimestre de 2026, el banco central redujo su pronóstico para la inflación general de 4.0 a 3.9%.

En tanto, para el tercer trimestre del próximo año la previsión pasó de 3.8 a 3.5%, mientras que para el cuarto trimestre de 2026 se mantuvo sin cambios en 3.5%.

En contraste, para el primer trimestre de 2027, el Instituto central elevó el pronóstico de 3.2 a 3.4%; para el segundo trimestre pasó de 3.0 a 3.3%, y para el tercer trimestre aumentó de 3.0 a 3.2%.

Para el cuarto trimestre de 2027, la estimación permaneció en 3.0%.

En cuanto a la inflación subyacente, la Junta de Gobierno también ajustó al alza sus previsiones para los primeros tres trimestres de 2027. Para el primer trimestre pasó de 3.1 a 3.4%; en el segundo trimestre subió de 3.0 a 3.3%, y en el tercero de 3.0 a 3.2%. Para el cierre de ese año, el pronóstico se mantuvo en 3.0%.

Cabe mencionar que para 2026, el banco central prevé que la inflación subyacente concluya en 3.5%, una estimación que no presentó cambios respecto a la publicada en junio.

En cuanto al comportamiento reciente de los precios, Banxico retomó que entre la primera quincena de junio y la primera de julio, la inflación general pasó de 3.55 a 3.10%, debido a una menor presión tanto en la inflación subyacente como en la no subyacente.

Durante ese mismo periodo, la inflación subyacente disminuyó de 4.12 a 3.95%, de acuerdo con la información presentada por el banco central.

Ante este escenario, la Junta de Gobierno señaló que mantiene la expectativa de que la inflación general y la subyacente continúen descendiendo a lo largo del horizonte de pronóstico, aunque a un ritmo más gradual que el previsto anteriormente.

Banxico reiteró que espera que la inflación general converja a la meta de 3% +/- un punto porcentual en el cuarto trimestre de 2027.

Sin embargo, el organismo señaló que las previsiones enfrentan diversos riesgos. Entre los factores que podrían generar presiones al alza identificó la persistencia de la inflación subyacente; las disrupciones derivadas de políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos; las afectaciones climáticas; las presiones de costos; y una tendencia hacia la depreciación del peso mexicano.

Por el contrario, entre los riesgos a la baja mencionó una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos; un menor traspaso de aumentos en los costos; y menores presiones derivadas de la apreciación que la moneda nacional registra desde el año pasado.

En este contexto, la Junta de Gobierno consideró que el balance de riesgos para la trayectoria de la inflación mantiene una inclinación desfavorable.

“Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza”, señaló el banco central.

Asimismo, Banxico advirtió que los cambios de política económica por parte de la administración estadounidense y la posible prolongación de los conflictos geopolíticos continúan añadiendo incertidumbre a las previsiones.

“Sus efectos podrían implicar presiones sobre la inflación en ambos lados del balance”, concluyó la Junta de Gobierno, la cual determinó -por unanimidad- mantener el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50%.

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