El Banco de México (Banxico) no ha mostrado señales de querer recortar la tasa de referencia en lo que resta del año, con lo que el indicador cerrará 2026 con 6.5%.
La autoridad monetaria mantendrá una postura cautelosa en sus próximas decisiones de política monetaria, debido al comportamiento de la inflación, del Producto Interno Bruto (PIB) y de las presiones recientes en el tipo de cambio, entre otros factores.
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Muy probablemente el Banco central mantendrá esta postura sin cambios hasta septiembre de 2027, momento en que puede aplicar un posible recorte de 25 puntos base, para dejar la tasa de interés en 6.25%, consideró Oxford Economics, en su análisis “Previa de Banxico. La postura laxa puede esperar”.
Entre los argumentos de Oxford Economics para respaldar la continuidad de la tasa en 6.5% destaca el comportamiento reciente del PIB de México.
Las cifras preliminares del tercer trimestre confirmaron una recuperación económica más sólida de lo anticipado —con alzas de 0.9% en forma trimestral y de 3.2% anual—, lo que resta urgencia a la junta directiva para inyectar estímulos adicionales.
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En el frente de los precios, la inflación general tuvo sorpresas al alza en la primera mitad de octubre, mientras que los componentes de la inflación subyacente muestran escaso margen para justificar una flexibilización inmediata.
Además, el peso mexicano experimentó una depreciación de 7% frente al dólar estadounidense tras la reunión de septiembre, un fenómeno que puede generar presiones sobre los costos de los bienes importados y las expectativas inflacionarias.
“Los datos más recientes sobre la actividad económica y la inflación refuerzan la necesidad de mantener la cautela”, explica el documento de Oxford Economics al evaluar las condiciones operativas de la junta de gobierno.
Banxico se desacopla de Estados Unidos
El análisis destaca que Banxico se ha desacoplado de los movimientos del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) con el objeto de priorizar la dinámica económica local.
Las minutas institucionales revelaron un mensaje explícito en contra de seguir mecánicamente la política monetaria estadounidense, lo que está encaminado a moderar la sobrevaloración del tipo de cambio.
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Al considerar que puede tolerar un diferencial de tasas más estrecho frente al mercado estadounidense, Banxico pretende frenar la apreciación excesiva del peso sin necesidad de aplicar reducciones inmediatas a la tasa de referencia.
Esta independencia de criterio permite al Banco central evaluar la duración del repunte productivo antes de ajustar nuevamente la tasa.
GC





