El Banco de México (Banxico) elevó su pronóstico para la inflación general de 3.5 a 3.7% anual para el cuarto trimestre de 2026, debido principalmente a que los niveles previstos para la inflación no subyacente fueron mayores a los anticipados, mientras que las estimaciones para el componente subyacente también registraron un ligero ajuste al alza.

De acuerdo con el comunicado de política monetaria del banco central, sus miembros mantienen la expectativa de que la inflación general converja a la meta en el cuarto trimestre de 2027, pese al ajuste en las previsiones para el cierre de 2026.

Banxico indicó que sus pronósticos están sujetos a diversos riesgos que podrían modificar la trayectoria prevista para la inflación, tanto al alza como a la baja.

Entre los factores que representan riesgos al alza se encuentran la persistencia de la inflación subyacente, una mayor depreciación del peso mexicano, las disrupciones derivadas de las políticas comerciales o un impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos, las afectaciones climáticas y las presiones de costos.

Por otra parte, los riesgos a la baja consideran una actividad económica menor a la anticipada en México y/o Estados Unidos, un menor traspaso de los aumentos en los costos y menores presiones asociadas con episodios de apreciación de la moneda nacional.

Ante estos factores, Banxico considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación durante el horizonte de pronóstico mantiene un sesgo al alza.

El ajuste en las expectativas ocurre en un contexto en el que la inflación general aumentó entre la primera quincena de septiembre y la primera de octubre de 2026, periodo en el que pasó de 3.42 a 3.62%, como resultado de un incremento en la inflación no subyacente.

En contraste, la inflación subyacente registró una disminución marginal durante el mismo lapso, al pasar de 3.79 a 3.78%.

er