Analistas de Estudios Económicos Banamex recortaron su pronóstico para la inflación general de México al cierre de 2026 a 3.9%, desde 4.0%, mientras que para la inflación subyacente redujeron su estimación a 3.7%, desde 3.9%, ante una trayectoria de menor inflación subyacente y una reversión al alza en los precios de productos agropecuarios.
En una nota oportuna, los economistas señalaron que la inflación general mantendrá una tendencia al alza hacia el cierre del año por el repunte del componente de agropecuarios, mientras que la inflación subyacente tendría una trayectoria ligeramente a la baja.
Para 2027, mantuvieron sus estimaciones en 3.9% para ambos componentes.
El ajuste de las previsiones ocurre después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informó que la inflación general se ubicó en 3.45% anual en septiembre, con lo que se aceleró por segundo mes consecutivo, mientras que la inflación subyacente se ubicó en 3.75%, con ocho meses consecutivos de desaceleración y su nivel más bajo desde marzo de 2025.
La aceleración de la inflación general estuvo relacionada con el comportamiento de la inflación no subyacente, que en septiembre se ubicó en 2.45% anual. En particular, los productos agropecuarios comenzaron una reversión al alza, después de los descensos registrados en meses anteriores.
De acuerdo con los analistas de Banamex, esta tendencia continuará hacia el cierre del año. La inflación mensual de productos agropecuarios se aceleró a 2.21% en septiembre, su nivel más alto para un mes igual desde 2012, mientras que la inflación de frutas y verduras llegó a 4.40%, su segundo mes consecutivo al alza y la mayor para un septiembre desde 2007.
Mientras los agropecuarios ejercerán presión sobre la inflación general, Banamex espera un comportamiento más favorable de la inflación subyacente. Los economistas señalaron que este componente ha sido relativamente bajo en las lecturas más recientes y estiman que se mantendrá acotado hacia el cierre de 2026.
En este sentido, anticipan que la inflación anual de mercancías, especialmente la de productos no alimenticios, se mantendrá baja, apoyada por los efectos rezagados del tipo de cambio que se apreció hasta hace unos días. La depreciación reciente del peso tendría un traspaso hacia los precios hasta 2027, de acuerdo con sus estimaciones.
Por otra parte, la inflación de servicios se mantendría por arriba de su promedio histórico debido, en gran medida, a presiones acumuladas de costos, particularmente laborales. Estas presiones estarían parcialmente mitigadas por una creación de empleos modesta y por un posible efecto más visible de la holgura económica sobre este componente, por lo que Banamex anticipa una disminución ligera hacia delante.
Con este escenario, los analistas redujeron sus estimaciones para el cierre de 2026, pero mantuvieron sin cambios su previsión para el siguiente año. Para 2027, Banamex estima una inflación general de 3.9% y una subyacente de 3.9%.
Entre los riesgos al alza, los economistas señalaron un mayor traspaso del incremento en el salario mínimo a los demás salarios, lo que podría ralentizar la tendencia a la baja de la inflación de servicios.
También identificaron mayores efectos de condiciones climatológicas y sanitarias desfavorables, particularmente ante un posible fenómeno de El Niño más severo en los próximos meses.
A dichos factores se suma el riesgo de precios mayores a los estimados en frutas y verduras ante el incremento en las referencias internacionales relacionadas con fertilizantes.
Como riesgos a la baja, Banamex considera efectos mayores a lo estimado de la holgura económica y efectos rezagados mayores a los proyectados de la apreciación del tipo de cambio sobre la inflación de mercancías, aunque este último riesgo se ha moderado ante la reciente depreciación del peso.
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