Analistas de Estudios Económicos Banamex elevaron de 1.4 a 2% su pronóstico de crecimiento de la economía mexicana para 2026, luego de que la actividad económica registrara un desempeño mejor al esperado en meses recientes, impulsada por el avance de las exportaciones, la recuperación de la inversión pública y las señales de mejoría de la inversión privada.

La revisión se produjo después de que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) creciera 0.6% mensual en agosto, con cifras desestacionalizadas, por encima de la estimación de 0.4% de la institución financiera y del 0.5% previsto por el Indicador Oportuno de la Actividad Económica del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), aunque el resultado fue menor al crecimiento de 0.8% registrado en julio.

El avance de agosto se extendió a los tres grandes grupos de actividades económicas, con un incremento mensual de 0.6% en la producción industrial, de 0.2% en los servicios y de 3.5% en el sector primario. A tasa anual, el IGAE creció 3.5%, frente al 3.4% registrado en julio.

De acuerdo con los economistas, estos resultados confirman un dinamismo económico mayor al previsto, apoyado en el crecimiento de las exportaciones, particularmente de equipo de cómputo, ante la elevada inversión de Estados Unidos en centros de datos para inteligencia artificial y la posición arancelaria relativamente favorable de México.

Este desempeño de las ventas al exterior ha comenzado a compensar la debilidad de las manufacturas destinadas al consumo interno, mientras que la industria automotriz muestra señales de mejoría, un comportamiento que, según la institución, también ha contribuido a una fuerte expansión del comercio al mayoreo.

A este impulso se suma la recuperación de la inversión pública, conforme se ha normalizado el gasto en este rubro, lo que ha favorecido la construcción de obras de ingeniería civil. Por su parte, la inversión privada muestra señales de mejoría en un entorno de menores tasas de interés reales y moderación de los factores de incertidumbre.

En cuanto al consumo, los analistas de Banamex señalaron que mantiene un mayor dinamismo respecto al año pasado, relacionado con una ligera recuperación del empleo formal, incrementos salariales todavía elevados y un mayor crédito al consumo, aunque advirtieron que este componente ha perdido impulso y persiste la debilidad del gasto en bienes producidos en México.

Para 2027, la institución también mejoró su perspectiva de crecimiento económico, de 1.7 a 1.8%, según las cifras del apartado inicial de su análisis, aunque la conclusión del documento presenta una discrepancia al señalar una previsión previa de 1.75%.

Con un crecimiento de 2% en 2026, la economía mexicana superaría por primera vez en tres años el promedio de 1.9% registrado entre 2000 y 2018, después de dos años por debajo de ese nivel.

No obstante, los economistas advirtieron en una Nota Oportuna que la expansión seguiría siendo inferior a la de Estados Unidos, América Latina y la economía mundial, por lo que consideró que el ritmo sería insuficiente para elevar significativamente el nivel de desarrollo económico de la población.

Igualmente, señalaron que la mejoría no es homogénea, pues una parte importante de las manufacturas y algunos servicios, como el turismo, continúan mostrando debilidad, mientras que la minería se ha desacelerado significativamente en los últimos meses y la recuperación de la inversión privada aún no se consolida.

Entre los factores que podrían favorecer un crecimiento mayor al previsto, Banamex identificó un impulso más fuerte de la demanda externa y una recuperación más rápida de la inversión privada en México.

En contraste, advirtió que una posible desaceleración de Estados Unidos, el estancamiento del consumo y un nuevo deterioro de la actividad petrolera podrían limitar el avance económico.

Asimismo, la institución alertó que la incertidumbre derivada de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), junto con otros factores internos, podría afectar las decisiones de inversión y empleo de las empresas en mayor medida de lo previsto, lo que mantendría riesgos a la baja para sus estimaciones de crecimiento.

er