La Presidencia de la República publicó un decreto para expropiar 19,674.431 metros cuadrados de propiedad privada en el municipio de Huimanguillo, Tabasco, con el propósito de construir el Ramal Línea FA del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

La obra pretende establecer una conexión directa entre la estación Chontalpa y la Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, una infraestructura considerada clave para el transporte de combustibles e insumos en el sureste del país.

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El decreto apareció este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y establece que los terrenos pasarán a manos de la federación, a través de Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, empresa de participación estatal, dependiente de la Secretaría de Marina (Semar).

La superficie expropiada equivale a poco menos de dos hectáreas y se distribuye en cuatro inmuebles de propiedad privada, localizados en Huimanguillo.

Según el decreto, estos predios resultan indispensables para completar el trazo ferroviario que permitirá integrar la Refinería a la red del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT).

Un enlace estratégico para el Corredor Interoceánico

El nuevo ramal ferroviario facilitará la conexión de la Refinería Olmeca con los puertos del Golfo de México y del océano Pacífico, lo que permitirá agilizar el traslado de combustibles, materias primas y mercancías.
El gobierno federal sostiene que esta infraestructura ayudará a reducir costos logísticos, fortalecer la distribución de productos energéticos y mejorar la capacidad operativa de uno de los proyectos prioritarios para el desarrollo del sureste mexicano.

El decreto también vincula la obra con la estrategia nacional de soberanía energética, al considerar que una mejor conectividad ferroviaria favorecerá el manejo y abastecimiento de combustibles dentro del territorio nacional.

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Entre los cuatro inmuebles afectados destaca uno con una superficie de 9,754.33 metros cuadrados, equivalente a casi la mitad del área requerida para el proyecto.

Los otros tres predios concentran en conjunto poco más de 9,900 metros cuadrados.

El decreto establece que la expropiación se sustenta en una causa de utilidad pública previamente determinada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dependencia que condujo el procedimiento administrativo correspondiente y otorgó a los propietarios el derecho de audiencia previsto en la Ley de Expropiación.

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Asimismo, el documento establece que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec deberá cubrir las indemnizaciones correspondientes, con base en los avalúos elaborados por el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin).

Aunque el documento no detalla el monto total de las compensaciones, precisa que el valor de cada inmueble será el que determine dicho organismo especializado.

Los propietarios contarán con un plazo de 10 días hábiles para impugnar exclusivamente el monto de la indemnización ante los tribunales competentes.

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Sin embargo, cualquier recurso legal no suspenderá la ocupación de los terrenos, por lo que la federación podrá tomar posesión inmediata de los inmuebles y avanzar con las obras.

El decreto también incorpora una cláusula de reversión. Si los terrenos expropiados no son destinados al proyecto que motivó la medida en un plazo de cinco años, los antiguos propietarios podrán solicitar la devolución total o parcial de los bienes conforme a lo establecido en la legislación vigente.

El decreto completo publicado en el Diario Oficial de la Federación se puede consultar aquí.

GC