México es el principal socio comercial de Estados Unidos, con una participación de 15.6% del comercio total, superando ampliamente a Canadá con 12.8%, China con 7.4% y Taiwán con 4.6%. Entre los estados que más participan en el comercio con México, destaca fuertemente Texas con 34.66%, seguido por California con 11.05% y Michigan con 10.95% (Cuadro 1).

En 2025, Estados Unidos exportó un total de 2.178 billones de dólares, de los cuales 337,960 millones de dólares (mdd) tuvieron como destino México, lo que representa el 15.51% de las exportaciones totales. Con ello, México se mantuvo como el principal mercado de exportación para Estados Unidos, superando ligeramente a Canadá, que recibió 336,518 mdd. Detrás se ubicaron China, con 106,308 mdd, Reino Unido, con 97,009 mdd, y Países Bajos, con 95,643 mdd.

Texas es, por amplio margen, el estado con mayor vínculo exportador con México. En 2025 exportó 125,154 mdd al mercado mexicano, cifra superior al total de las exportaciones de Estados Unidos hacia China. No obstante, Texas mantiene una elevada diversificación geográfica de sus ventas externas. Solamente el 27.80% de sus exportaciones totales tienen como destino México, por lo que el estado conserva una amplia red de mercados internacionales. Esta diversificación implica que, aunque un deterioro en la relación comercial bilateral o en las negociaciones del T-MEC podría afectar ciertos sectores, Texas cuenta con otros destinos de exportación que reducen su dependencia exclusiva del mercado mexicano.

La relación comercial entre Texas y México se concentra principalmente en sectores estratégicos para la integración productiva de América del Norte. Entre los principales capítulos exportados destacan los combustibles minerales y aceites minerales (25.75%), las máquinas, aparatos y material eléctrico (21.32%) y los reactores nucleares, calderas y maquinaria mecánica (18.88%). En conjunto, estos tres rubros representaron el 65.95% de las exportaciones de Texas hacia México y el 24.44% de todas las exportaciones estadounidenses destinadas al mercado mexicano. Después de Texas, los estados con mayor participación en las exportaciones hacia México fueron California, con el 10.33% del total; Michigan, con el 4.93%; Arizona, con el 4.31%; e Illinois, con el 3.54%. La presencia de estados fronterizos y de importantes centros manufactureros entre los principales exportadores hacia México refleja el alto grado de integración de las cadenas de suministro regionales, particularmente en industrias como la automotriz, electrónica, maquinaria y equipo industrial.

Sin embargo, México es importante para Estados Unidos no por lo que le compra, sino por lo que le vende. En 2025, Estados Unidos importó bienes por un total de 3.415 billones de dólares, lo que resultó en un déficit comercial de 1.237 billones. México se consolidó como el principal proveedor de mercancías para Estados Unidos, al representar el 15.66% de las importaciones totales. Le siguieron Canadá con el 11.21%, China con el 9.03%, Taiwán con el 5.90% y Vietnam con el 5.67%. En conjunto, estos cinco países concentraron el 47.47% de las importaciones estadounidenses.

A nivel estatal, California fue el principal receptor de importaciones, con 488,219 mdd, equivalentes al 14.29% del total nacional. Le siguieron Texas con 411,563 mdd o 12.05%, Nueva York con 213,827 mdd o 6.26%, Illinois con 211,032 mdd o 6.18% y Michigan con 167,236 mdd o 4.90% del total de importaciones de Estados Unidos. La relevancia de estos estados refleja la concentración de la actividad manufacturera, logística y de consumo en la economía estadounidense.

Las importaciones estadounidenses también muestran una elevada concentración en sectores estratégicos. Los principales capítulos importados fueron el 84 (reactores nucleares, calderas, máquinas y aparatos mecánicos), el 85 (máquinas, aparatos y material eléctrico) y el 87 (vehículos automóviles, tractores y sus partes). Estos tres capítulos constituyen la base de numerosas cadenas de valor que integran a Estados Unidos con México, Canadá y Asia.

México desempeña un papel particularmente importante dentro de estas cadenas productivas. De los 534,874 mdd que Estados Unidos importó desde México en 2025, 177,390 mdd tuvieron como destino Texas, 78,892 mdd Michigan y 61,561 mdd California. Lo anterior implica que los principales estados manufactureros y logísticos de Estados Unidos dependen significativamente de insumos, componentes y bienes terminados provenientes de México.

Destaca especialmente el crecimiento de las importaciones provenientes de México dentro de la partida 8471, correspondiente a máquinas automáticas para el procesamiento de datos, que incluye computadoras, servidores y equipos relacionados. Durante 2025, las importaciones estadounidenses de esta partida originarias de México crecieron 86.01% respecto al año previo. Este dinamismo estuvo acompañado por una tasa arancelaria efectiva de apenas 0.19%.

De hecho, la proporción de importaciones de la partida 8471 que ingresó bajo las disposiciones del T-MEC alcanzó el 96.13% en 2025, un incremento considerable respecto a niveles prácticamente nulos observados a mediados del año anterior. Aunque no es posible determinar con precisión si este cambio obedeció a una mayor integración productiva o a ajustes administrativos por parte de las empresas, el resultado es claro: un mayor aprovechamiento del tratado ha permitido mantener costos de importación reducidos.

La relevancia de esta industria es particularmente notable. Estados Unidos importó desde México 89,913 mdd de la partida 8471, cifra equivalente al 35.82% de todas las importaciones estadounidenses de ese producto. Además, Texas concentró aproximadamente el 67.25% de las compras realizadas a México dentro de esta partida, lo que confirma que el estado no solo es el principal exportador estadounidense hacia México, sino también uno de los mayores beneficiarios de las cadenas de suministro que conectan a ambos países. Este hecho ayuda a explicar por qué buena parte de los actores políticos y empresariales texanos suelen defender la continuidad de una relación comercial estrecha con México, aun cuando mantengan posturas firmes en temas de seguridad fronteriza o migración.

El inconveniente es que la partida 8471 que tanto importa Estados Unidos desde México tiene un alto contenido de insumos provenientes de Asia y un bajo valor agregado en México, que ha resultado en una pobre creación de empleo formal en México y un bajo recibimiento de inversión extranjera directa en ese sector. Al contrario, el capítulo 87 (vehículos automóviles y autopartes) sigue siendo el de mayor vinculación en las cadenas productivas entre México y Estados Unidos, con un alto contenido regional, valor agregado y una gran derrama económica en México de creación de empleo y recepción de inversión extranjera directa. Sin embargo, las compras que Estados Unidos realiza desde México de este capítulo se han visto afectadas por el arancel de 25%, del que se excluye solamente el contenido hecho en Estados Unidos.

Por Gabriela Siller Pagaza / Análisis Económico Banco Base

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