El Gobierno de México, encabezado por Claudia Sheinbaum, planteó un incremento en la retención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicable a los intereses, que pasaría de 0.50% a 0.90% a partir de 2026.
La medida está contemplada en los Criterios Generales de Política Económica y en la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF), ambos documentos entregados al Congreso de la Unión como parte del Paquete Económico 2026.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gobierno federal continuará “fomentando el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias a través de programas de regularización fiscal dirigidos a personas morales y físicas”.
“Al tiempo, se propondrán actualizaciones a la tasa de recargos aplicables al pago de los créditos fiscales, así como a la tasa de retención provisional por intereses”, apuntó la dependencia en los Criterios.
Así, explicó que para 2026 “se establecerá una tasa fija de retención provisional de 0.90% aplicable sobre el monto del capital que dé lugar al pago de los intereses, tomando como referencia las expectativas macroeconómicas y de mercado proyectadas por el sector privado y el Gobierno Federal”.
En la ILIF, Hacienda subrayó que “la tasa de retención es de carácter provisional y en su caso, en la declaración anual los contribuyentes pagarán el ISR conforme al tramo de ingresos que les corresponda”.
De aprobarse esta iniciativa, el impuesto retenido por las instituciones financieras a los ahorradores se incrementaría en 80%, lo que impactará directamente a quienes reciben intereses por inversiones en CETES, bonos, pagarés y otros instrumentos de deuda.
El ajuste propuesto se aplicaría después de que, en 2025, la tasa de retención se mantuvo sin cambios respecto al nivel fijado en 2024, en 0.50%.
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