Incluso después de la pandemia, cabe la posibilidad de que el espectro del coronavirus permanezca y cambie permanentemente la experiencia del viaje aéreo.  La herida que dejará el coronavirus sobre la industria aérea será más que económica. Mientras que el golpe a los bolsillos de aeropuertos y aerolíneas podrá sanar con el tiempo, el trauma causado por la pandemia podría obligar a la industria entera a cambiar sus estándares de higiene, conservando las estrictas medidas implementadas desde hace meses para mitigar la propagación del coronavirus.  Un reporte publicado por la firma de análisis SimpliFlying presenta un panorama extraño que cualquiera confundiría con un estado permanente de contingencia.  El reporte, titulado “The Rise of Sanitised Travel” (“El ascenso del viaje sanitizado”) plantea un conjunto de medidas sanitarias  -algunas nuevas, otras ya aplicadas- que podrían permanecer como parte del proceso de check-in en aeropuertos y aerolíneas incluso cuando la pandemia del coronavirus quede superada.  Las medidas incluyen:  
  • Terminales y quiscos de check-in que no requieren contacto 
  • Equipos de limpieza como parte de la tripulación del avión 
  • Túneles de chequeo rápido para identificar posibles problemas de salud entre pasajeros 
  • Chequeo sanitario del equipaje 
  • Sana distancia en las filas para mostradores, inspecciones y abordaje 
Aunque la proyección parece remota, ya se asoma la posibilidad de que las medidas de higiene hayan llegado para quedarse en la industria del viaje aéreo.  Andrés Conesa Labastida, director general de Grupo Aeroméxico, comentó en un video-mensaje a inversionistas que la aerolínea institucionalizó las medidas de sanidad e higiene implementadas durante la pandemia en un protocolo llamado HSMS. 
Los pasajeros van a volar por aquellas aerolíneas que sean más limpias, las que tengan una mejor higiene, donde se sientan más seguros de viajar no nada más desde el punto de vista operativo, sino desde el punto de vista de la salud pública”, señaló Conesa Labastida. 
Las medidas darían mayor tranquilidad a los viajeros, pero también tienen el potencial para prolongar todavía más el proceso de abordajeSimpliFlying considera que podría ser necesario para los pasajeros llegar incluso cuatro horas antes de que inicie su vuelo.  La industria aérea fue una de las primeras afectadas con fuerza por el coronavirus. Los aeropuertos permanecen relativamente vacíos, con un flujo mínimo de personas. La mayoría de las aerolíneas están operando pocos vuelos de pasajeros, sobre a todo a destinos internacionales con la mayoría de sus aeronaves siendo utilizadas para llevar carga.  El impacto para éstas será tremendo, con pérdidas en los miles de millones de dólares, además de oleadas de despidos.    Te puede interesar: COVID-19 podría causar pérdidas de hasta 113 mil mdd a aerolíneas cach