El turismo fue uno de los primeros sectores de la economía en sentir el golpe de la pandemia del COVID-19, y se perfila que siga sufriendo los embates del virus más que otras industrias. La enfermedad se propagó con rapidez a principios de año a través de las rutas aéreas internacionales. Varias aerolíneas anclaron buena parte de su flotilla y algunos gobiernos cerraron sus puertos a vuelos provenientes de países con población infectada. Con esto, colapsó el flujo de viajeros internacionales, y las cifras han tenido que andar cuesta arriba rumbo a su recuperación. Tan sólo el aeropuerto de Cancún, uno de los más concurridos en el país, registró una caída de -51.9% en su tráfico de pasajeros el año pasado, según datos de Aeropuertos del Sureste (Asur). Se desconoce cuándo y con qué ritmo se recuperará el sector, aunque hay indicios de que la población está preparando sus maletas. En la más reciente encuesta del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por sus siglas en inglés), el 70% de los consultados dijo que planea viajar en 2021, mientras que 18% dijo que esperaría hasta 2022.#Actualización de las Encuestas de Viajeros Internacionales (EVI) a noviembre de 2020. https://t.co/8zNw9lfUcq #INEGI #ViajerosInternacionales pic.twitter.com/lacLUYzt4v
— INEGI INFORMA (@INEGI_INFORMA) January 11, 2021
“La incertidumbre de los consumidores sobre los riesgos de exponerse [al virus] y el temor de ser puestos en cuarentena es un problema central. Con las pruebas rápidas como reemplazo de los requerimientos de cuarentena, mejores técnicas de rastreo de contactos y estándares a nivel industria que pueden comunicarse con claridad al público, podemos aliviar muchas de esas preocupaciones” , señaló la WTTC.La encuesta, sin embargo, se publicó en octubre, previo a que se concretara una segunda ola de contagios en varias zonas de Europa, Estados Unidos y México. En éste último, la actividad turística representa cerca de 8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y es un pilar de la economía de varios estados, como Quintana Roo, Baja California y Guerrero. Por el momento, la mejor esperanza para el mundo es el despliegue rápido de vacunas contra el COVID-19. Varios laboratorios ya recibieron luz verde para sus candidatas. Sin embargo, el proceso de producción, traslado y despliegue se antoja lento frente a la urgencia de una población de billones a la que le urge dejar atrás la pandemia, que ha oscurecido la vida social, económica y cultural de muchos por más de un año. Te puede interesar: Crisis global lleva a México al tercer lugar en recepción de turistas cach





