“Debido a ello, fijó elevadas tarifas de interconexión, estrangulando los márgenes de sus competidores e instaurando barreras a su desarrollo”, precisa.La consultoría que encabeza Ernesto Piedras rememora que desde la entrada en vigor de la reforma constitucional de telecomunicaciones, en junio de 2013, se introdujo en el marco normativo mexicano la regulación asimétrica en materia de tarifas de interconexión entre operadores, por la que AMX no podría cobrar por la terminación de llamadas en su red, en virtud de ser Agente Económico Preponderante (AEP). Por tal motivo pide que la tarifa de interconexión asimétrica se fije en un nivel garantice reducir la participación de mercado del AMX, equilibrar el terreno competitivo entre competidores y consecuentemente, posibilitar la oferta de mejores condiciones de acceso (cobertura, calidad y precio) para los consumidores. Para la determinación de las tarifas correspondientes al próximo año aplicables a los competidores como a América Movil, el IFT deberá instrumentar un modelo de costos de terminación de llamadas. Sin embargo, remarca The CIU, el modelo a utilizar “se caracteriza por sus deficiencias en su construcción, así como en la incorporación de sus insumos”. Como ejemplos la inflación y el tipo de cambio son utilizados en los modelos pero estos se encuentran desactualizados y distantes a lo que en la realidad se observa. Por su parte, la participación asignada a operadores hipotéticos alternativos al incumbente, tanto para servicios fijos como móviles, es incompatible con la configuración real del mercado. En el modelo fijo, se supone un mercado de dos operadores con participaciones de mercado de 64.0% y 36%. De acuerdo con datos oficiales del IFT, no existe un operador competidor con el 36.0% del mercado. Por último The CIU recomienda al IFT fijar la mayor asimetría de tarifas posible, preferentemente mantenerla en el nivel actual, puesto que cualquier cambio drástico en esta materia amenaza con revertir los beneficios obtenidos por los consumidores mexicanos y haría que América Móvil (Telmex/Telnor/Telcel) continúe o incluso crezca su posición preponderante, circunstancia que sería contraria al espíritu de la Reforma Constitucional de 2013.





