“Al cierre de 2016, el valor del mercado alcanzó 22,852 millones de pesos, lo que representa un crecimiento de 13.3% con respecto al año anterior, el mayor desde 2010. Este dinamismo se explica principalmente por el aumento en el número de usuarios de smartphones de gama media, así como la disminución de precios de las consolas tradicionales, ante el lanzamiento de consolas con capacidades mejoradas al finalizar 2016”, expuso The CIU.
El teléfono móvil es el medio que ha mostrado mayor dinamismo. En el periodo de referencia existen más de 90 millones de teléfonos inteligentes en uso dentro del país, lo que da acceso potencial a estas personas a miles de aplicaciones gratuitas y de paga existentes en el mercado. De esta manera, al primer trimestre, 66% de los jugadores reportaron que utilizan su Smartphone, representando 39 millones de usuarios.
En segundo lugar, se ubican las consolas fijas, con 34% de penetración entre los jugadores. Actualmente existen 15.6 millones de hogares en el país que cuentan con al menos uno de estos dispositivos, y son utilizadas por 20.1 millones de personas. Estos jugadores representan un perfil muy diferente que los de Smartphones, siendo mucho más intensivos en gasto y frecuencia de juego.
La industria de videojuegos en México identifica un perfil de consumo en una senda de crecimiento ascendente y en constante renovación. La expansión del mercado de aplicaciones y nuevos modelos de juego representa una oportunidad para migrar del tradicional modelo de oferta poco competido, limitado a grandes corporativos, a uno en el que desarrolladores individuales y pequeñas empresas pueden participar en la creación de juegos, sin necesidad de grandes cantidades de capital o periodos de inversión.




