El fabricante de cámaras de acción GoPro ha comenzado un proceso esta semana para despedir entre 200 y 300 trabajadores de su división de productos aéreos, la responsable del desarrollo y lanzamiento del dron Karma. Esto sería en el próximo mes de febrero.
Una carta a los empleados afectados a la que tuvo acceso la fuente explica que los recortes son parte de una reestructuración más amplia “para alinear mejor nuestros recursos con los requisitos del negocio”.
Estos recortes son sólo la primera parte del proceso de reestructuración en la que se encuentra la compañía que se ha visto forzada a hacer cambios más profundos. A pesar de que la compañía ha ido recortando sus pérdidas durante el 2017, no ha conseguido remontar el negocio todo lo que los inversores esperaban, lo que le lleva a cotizar en torno a los 7.5 dólares, cerca de su mínimo histórico. Según las fuentes de TechCrunch, los empleados han dejado sus puestos de trabajo este jueves, aunque seguirán cobrando su salario hasta el 16 de febrero, probablemente en un intento por evitar que la noticia llegara durante el CES de Las Vegas, que se celebrará la semana que viene. En 2016 la empresa ya tuvo que reducir en 100 su fuerza laboral, mientras que en marzo del año pasado tuvo que despedir a otras 270 personas. La fuente asegura que en parte los despidos están ocasionados por el desastre que habría resultado ser el dron Karma, cuyas ventas fueron paralizadas porque el dron se desconectaba de la batería en pleno vuelo y caí en picado y retomadas más tarde, y porque existe demasiada competencia en el segmento de las cámaras de acción. CV




