A medida que las empresas adoptan “Internet de las Cosas” (IoT) aumenta su vulnerabilidad, ya que la proliferación de nuevos objetos conectados multiplica los ataques a redes y datos críticos, advirtió el Reporte de Amenazas 2017 de Darktrace. De acuerdo con el estudio de la firma de soluciones de ciberseguridad, las organizaciones suelen tener grandes dificultades para visualizar estos puestos remotos ocultos en las redes de las empresas. Expuso en un comunicado que a medida que avanza la tecnología, el mundo cibernético se moderniza y agiliza, además surge una amplia variedad de amenazas y anomalías cada vez más complejas para las empresas. Te puede interesar: Hasta por 400 dólares se consigue un ransomware en la ´dark web´ Para la firma, otros de los riesgos es que la actividad de infiltrados es cada vez mayor, dichos incidentes no son maliciosos; sin embargo, el incremento de la digitalización de los procesos diarios de trabajo en las empresas, implica que los usuarios legítimos de la red puedan exponer datos y sistemas a vulnerabilidades significativas. A su vez, la automatización de la producción de malware significa que los atacantes pueden generar y propagar software malicioso “a la velocidad de la luz”, superando todos los esfuerzos que hacen los equipos de seguridad humanos para identificar y bloquear nuevas variantes de amenazas.

El costo de la ciberseguridad

Al menos la mitad de las empresas que experimentaron entre uno a cinco incidentes de ciberseguridad en un año, gastó un promedio de hasta hasta 497,000 dólares por año. De acuerdo con una encuesta de Kaspersky Lab hecha en junio pasado, al menos 86% de las organizaciones cuenta con una política de seguridad cibernética para protegerse de esos incidentes potenciales. A pesar de ello, la empresa líder en ciberseguridad, refiere que la experiencia de ciberataques demuestra que una política por sí sola es insuficiente para las empresas. Redacción con información de Notimex. JME