El CEO y vicepresidente de Samsung, Kwon Oh-Hyun, presentó su renuncia este viernes para enfrentar la “crisis sin precedentes” que enfrenta la compañía tras el encarcelamiento del heredero de la firma, Lee Jae-Yong.
“En un momento en que nos enfrentamos a una crisis sin precedentes, creo que ha llegado el momento de que la compañía inicie un nuevo comienzo, con un nuevo espíritu y un liderazgo joven para responder mejor a los desafíos intrínsecos a la cambiante industria tecnológica”, expuso el CEO en una carta a sus empleados.
La compañía señaló en un comunicado que Jae-Yong renunció como jefe de la división de semiconductores y componentes de Samsung y no buscará reelección a la junta directiva cuando expire su término en marzo. Refirió que la renuncia de su CEO llega pese a que obtuvieron beneficios operativos récord en el tercer trimestre “aprovechando las crecientes ventas de semiconductores”, pues alcanzaron 12.800 millones de dólares durante el trimestre de julio a septiembre, lo que “significa un máximo histórico tres veces mayor que el mismo periodo del año anterior”. Samsung detalló que las divisiones de chips y pantallas que dirige Kwon fueron el motor del asombroso crecimiento de la compañía este año y aunque tiene otros dos directores generales, a cargo de las divisiones de celulares y electrodomésticos, Kwon es esencial. La dimisión llega luego de que Lee Jae-Yong fuera condenado a cinco años de cárcel tras resultar culpable en un caso de sobornos, que también tuvo como resultado la destitución de la presidenta Park Geun-Hye, quien se encuentra en investigación junto a una de sus colaboradoras. ERC