Continúa la batalla entre el gobierno federal y la iniciativa privada en torno a la regulación de la comida chatarra, bebidas azucaradas y productos similares.  Durante su conferencia vespertina del jueves, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, respondió que no le parece extraña la respuesta de la IP a la oleada de iniciativas que surgió en congresos locales para restringir la venta de comida chatarra a menores. 
“No me sorprende, porque él defiende los intereses que le corresponden como empresario, como presidente del CCE, y el defiende los intereses privados”, dijo el subsecretario. 
El 5 de agosto, el Congreso de Oaxaca aprobó un dictamen que modificará sus leyes locales para prohibir la venta de este tipo de alimentos a menores de edad en negocios, escuelas y a través de máquinas expendedoras. Días después, el congreso tabasqueño aprobó un dictamen similar, y legislaturas de varios estados han presentado iniciativas parecidas o declarado sus intenciones de seguir los pasos de los oaxaqueños.  Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), calificó las iniciativas como “equivocadas” el jueves, solicitando el apoyo de los gobiernos municipales para frenarlas.  El intercambio es apenas un episodio en el prolongado debate que la IP sostiene con el gobierno federal sobre la regulación a la venta de alimentos con altos contenidos de azúcar, grasas, sodio y otros componentes potencialmente dañinos si se consumen en grandes cantidades.   La IP considera que las políticas del gobierno federal y sus contrapartes estatales, como la restricción a la venta de ciertos productos y el nuevo etiquetado frontal, son movidas que tendrán un impacto económico severo sobre negocios de todos tipos y tamaños  El sector público, sin embargo, se ha mostrado indispuesto a ceder, subrayando que, a estas alturas, los elevados niveles de mortalidad en el país por obesidad, diabetes, hipertensión y otras enfermedades vinculadas a la mala alimentación son una emergencia sanitaria. 
“La realidad de que la enfermedad metabólica crónica […] son los componentes de la mitad de las muertes en México todos los años desde hace al menos 15 años, quizá más, es una realidad, está documentada ampliamente, independientemente de la epidemia de COVID”, comentó López-Gatell el jueves. 
El tema se volvió todavía más urgente con el estallido de la epidemia del coronavirus en el país. Según datos de la Secretaría de Salud, dos terceras partes de las casi 60 mil personas que han fallecido por COVID-19 en México padecían alguna de estas enfermedades crónicas.   

Gobierno sugirió autorregulación a empresarios

El subsecretario López-Gatell comentó durante su conferencia vespertina que el tema de la autorregulación fue discutido con los empresarios.  La discusión habría sucedido durante mesas de diálogo sobre el nuevo etiquetado frontal. La proposición, sin embargo, fue recibida con frialdad por los empresarios.  
“Lo que les propusimos es: ¿por qué no ustedes mismos se autorregulan y empiezan a descender? Hacen un pacto entre empresarias y empresarios, incluyan a las corporaciones internacionales. Podría ser México el ejemplo […] No causó entusiasmo, vamos a llamarle. Pero diálogo hubo”, dijo López-Gatell. 
El subsecretario sugirió de todos modos que las empresas deberían considerar una mayor regulación de porciones o incluso “cambiar su modelo económico” a uno que lucre con productos más saludables.    Te puede interesar: Pide CCE a alcaldes que sean freno a iniciativas contra comida chatarra en estados cach