De acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), México está al borde de una crisis de salud pública, pues en medio de cada vez más pacientes con enfermedades crónicas, el gasto en bolsillo es cada vez más elevado y el presupuesto público en salud es menor. El think thank señala que el presupuesto en salud disminuyó más de 20% durante este sexenio, en tanto que según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos​ (OCDE), el gasto de bolsillo promedio de 1 080 pesos por persona, que ajustado a estándares de vida locales es cuatro veces menor que el promedio de la organización. El IMCO advierte que el gasto de bolsillo en enfermedades crónicas puede provocar que una familia caiga en condiciones de pobreza. Lee también: Sólo 18% de las mujeres mexicanas tiene seguro de gastos médicos Para demostrar esto, a través de modelos estadísticos estima que en caso de un diagnóstico de diabetes:
  • Si una familia promedio tuviera que pagar el 20% del tratamiento, su ingreso disponible anual caería a 101 mil pesos.
  • Si una familia promedio tuviera que pagar el 60% del tratamiento, su ingreso disponible anual caería a 48 mil pesos.
  • Si una familia promedio tuviera que pagar el total del tratamiento, tendría que endeudarse y/o vender su patrimonio.
El instituto señala que el gasto de bolsillo impone costos sociales muy elevados para México, pues dichos recursos pudieron haberse usado para alcanzar un mayor nivel de estudios o aumentar su patrimonio.
“En términos agregados, esto puede tener un impacto muy importante sobre la economía. En el escenario más conservador, donde los hogares afectados tienen un gasto de bolsillo del 20% por enfermedades crónicas, las pérdidas de ingreso podrían alcanzar el 1% del PIB. Si el Gobierno no actúa, estas pérdidas podrían crecer a más de 302 mil millones como mínimo en 2030, lo que equivale a 7.3 veces el presupuesto de la UNAM”, fustiga.
ct