Andrés Manuel López Obrador (AMLO) reiteró el mensaje de las autoridades de salud para el sector privado: manden sus empleados a casa.  En contraste con el tono de su discurso semanas atrás, el presidente pidió a la población en general resguardarse en casa, tener harta limpieza y hacer caso a las medidas de la llamada “sana distancia” para mantener a raya la propagación del brote de nuevo coronavirus (COVID-19).  AMLO hizo un llamado especial al sector privado, en el que se harán plenamente visibles los estragos económicos causados por la marcha del virus al interior del país.  
“A las empresas: yo sé que esto va a significar gastos, pero podemos perder más si no prevenimos. Se nos puede caer más la economía”, advirtió el mandatario en un mensaje subido a redes el viernes por la noche. 
Las únicas excepciones a esta regla tendrán que ser las compañías que producen o comercializan artículos y servicios básicos, como alimentos, bebidas e insumos médicos, dijo el presidente.  El brote de coronavirus mandó a una porción considerable de trabajadores a casa, desde donde los que pueden siguen llevando a cabo sus labores. Desde el jueves, el gobierno federal entero mandó suspendió la mayoría de sus operaciones, resguardando las oficinas sólo para aquellos que se encargan de los servicios de salud, limpieza, transporte, seguridad pública y otras labores necesarias para mantener la maquinaria gubernamental operando y para administrar el avance del virus.  En el sector privado, la respuesta ha sido más bien mixta. Mientras que algunas empresas enviaron a sus empleados a casa, poniéndolos a trabajar desde ahí, otras siguen pidiéndoles que salgan a las calles y hagan el viaje hasta la oficina o el mostrador, a veces con salarios recortados.  México se encuentra en la llamada “Fase 2” del brote, en la que el número de contagios se cuenta por los cientos y se caracteriza por transmisiones a nivel comunitario.  El número de casos confirmados en México avanza peligrosamente rápido hacia los mil. En su más reciente reporte, la Secretaría de Salud confirmó más de 700, cuando estos rondaban los 500 hace apenas un par de días. El número de muertes ya está en dígitos dobles (12), aunque sigue siendo relativamente menor.  Con un gráfico impreso en mano, AMLO señaló a la llamada “curva de campana” que se formará si la ciudadanía no toma en serio las medidas de contingencia y sana distancia.  
“Si no nos cuidamos, si nos retiramos a nuestras casas, entonces puede pasar esto: se nos van a disparar los casos de infección y se nos van a saturar los hospitales. No nos van a alcanzar las camas, los hospitales aún y cuando estamos preparados para recibir a miles”, advirtió AMLO. 
Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de Salud, advirtió esta semana que el tránsito por la Fase 3 del brote es inevitable para México. Ésta se caracteriza por un ritmo todavía más rápido de transmisión, además de que con ella se vuelve palpable el peligro de que el sistema de salud pública se atragante con el volumen de pacientes.  A pesar dlo anterior, seguir las medidas de contingencia y vigilar la sana distancia ayudará a disminuir el golpe con el que entre a esta fase.    Te puede interesar: Sube a 12 el número de fallecidos en México a causa del coronavirus cach