No se puede descartar una tercera oleada de COVID-19 en el país.
La Secretaría de Salud confirmó el temor de que los casos, hospitalizaciones y muertes por COVID repunten una vez más después del período vacacional de Semana Santa.
“¿Existe una probabilidad de que haya una tercera ola? Definitivamente que sí”, declaró Ricardo Cortés Alcalá, titular de la Dirección General de Promoción de la Salud, el martes por la noche en rueda de prensa.
La curva epidémica nacional comenzó su primer ascenso en el primer trimestre de 2020, cuando estalló la pandemia en el país. Descendió a paso lento para mediados de año, continuando así hasta octubre-noviembre, cuando el virus tomó un segundo aire por el período de fiestas decembrinas y vacaciones de fin de año.
Las cifras del virus volvieron a bajar desde principios de febrero, y a un paso más acelerado, dando esperanzas de que el virus esté perdiendo fuerza.
“Afortunadamente esta segunda ola se ve en franco descenso; inclusive mucho más franco y más rápido que el descenso que hubo en la primera ola que tuvimos el año pasado”, apuntó Cortés Alcalá.
Sin embargo, esta misma calma, sumada al período vacacional que se avecina, podría ser contraproducente. El funcionario de la Secretaría de Salud explicó que, “evidentemente el riesgo se incrementa conforme también el propio riesgo va disminuyendo”.
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo una advertencia similar. Después de siete semanas con cifras a la baja, registró un repunte en casos que atribuyó a que los gobiernos se durmieron en sus laureles al ver las curvas en descenso sostenido.
La mayor parte de México se encuentra en la fase amarilla (riesgo medio) del semáforo epidemiológico. Es decir, están a medio camino rumbo a la fase de menor riesgo (verde) y la de alto riesgo (naranja). El amarillo les permite tener una mayor apertura para sus actividades económicas, sociales y culturales, pero también aumenta el riesgo de repuntes si la reapertura no se ejecuta con cautela.
Cortés Alcalá recomendó a la población no bajar la guardia incluso si las restricciones se relajan. Es necesario mantener las medidas básicas de cuidado sanitario, como el lavado constante de manos, uso de cubrebocas y evitar las aglomeraciones.
Te puede interesar: Más de 187 mil han muerto por COVID en México
cach





