La esquizofrenia es una enfermedad cerebral compleja que afecta algunas de las funciones que rigen el pensamiento, las emociones, la conducta y la percepción; es una de las condiciones más discapacitantes, pues habitualmente aparece durante la adolescencia, una de las etapas más productivas de la vida. 

“La esquizofrenia o psicosis comúnmente se asocia a pacientes violentos, pero si están controlados y medicados, no tienen por qué serlo; además, quienes padecen otros trastornos pueden ser más violentos”, explicó Raúl Escamilla, jefe de Subespecialidades en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.
Se acompaña de “síntomas negativos” como desinterés general, que puede confundirse con depresión; pérdida de la capacidad para disfrutar las cosas; falta de iniciativa; poca socialización y aislamiento, falta de atención, concentración, abstracción, planeación y memoria; en consecuencia, los enfermos tienen un nivel pobre de funcionamiento, resaltó Escamilla. Detalló que quienes sufren esquizofrenia pierden contacto con la realidad. Este trastorno es inherente a problemas mentales y a algunas condiciones médicas, y la mejor manera de ayudar es informar a la población sobre esta condición para evitar su estigma. Escamilla explicó que la pérdida de contacto con la realidad lleva a alucinaciones o distorsiones como voces, murmullos o sonidos esporádicos (la mayoría descalifican al enfermo), pero también puede haber alucinaciones visuales, olfatorias, táctiles o somáticas. Asímismo puede presentar delirios de persecución y de grandeza, celotipia, trastorno bipolar, síntomas psicóticos o de tipo somático (cuando se cree que se padece un problema de salud que no existe), “es un grado de hipocondría llevado al extremo”. Comúnmente esta enfermedad aparece durante la adolescencia, y tiene que ver con una alteración en el proceso de maduración del sistema nervioso central. Aún se desconocen algunas causas, pues puede ser genético, producto de un ambiente estresante; entre más factores de riesgo existan, la probabilidad se incrementa. Finalmente, indicó que entre más temprano inicie el padecimiento, el pronóstico es más difícil y el tratamiento más complicado, lo que deriva en el deterioro del enfermo.
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