Resumen.
  • Los datos preliminares de crecimiento en México durante el segundo trimestre mostraron resistencia al panorama de incertidumbre que generó la agenda económica de la nueva administración estadounidense.
  • Los indicadores de confianza entre consumidores y el sector privado fueron positivos en julio.
  • La agencia crediticia Fitch cambió la perspectiva de México de negativa a estable, como ya lo hizo Standard & Poor’s el mes pasado.
  • En Estados Unidos los datos sugieren un crecimiento constante, aunque lejos de presentar una aceleración marcada.