El dinero cuesta. La pregunta a realizar hoy día es: ¿de dónde saldrá o quién pondrá el dinero para ayudar a la empresa del Estado y con esto llegar a las metas establecidas en el plan 2025-2035, que busca acercarse a la autosuficiencia energética?

El presupuesto programado, aprobado y proyectado para 2025 para Pemex era de alrededor de 464 mil millones de pesos, y al primer semestre la deuda con proveedores fluctúa en los 430 mil millones de pesos. Esto representa el 93% del dinero que la Cámara de Diputados programó a la empresa del Estado respecto al total del gasto.

El 16 de noviembre de 2024 comentamos que las PYMEs y algunas empresas de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas podrían cerrar, y otras entrar en problemas financieros ante el incremento de la deuda con proveedores. Esto podría agravarse en el caso de que dicha deuda no disminuya por debajo de los 400 mil millones de pesos.

Estos cuatro estados concentran a la mayoría de los proveedores, y sus economías dependen en gran parte del gasto programado en los proyectos de inversión en 2025. De acuerdo con los datos analíticos presupuestales, Campeche tiene asignados alrededor de 54 mil millones de pesos, Tabasco 124 mil millones, Veracruz 14 mil millones y Tamaulipas 4 mil millones, lo que representa el 93% del total del gasto programado por parte de la empresa.

A esto debemos sumar, para los próximos meses, una caída en la actividad debido a que el gasto de inversión programado en lo que respecta a exploración y producción llevaba al primer semestre el 75% de la inversión ejercida, lo que podría derivar en una desaceleración de la actividad a partir de septiembre y hacia finales de 2025.

Además, a lo anterior se debe añadir la deuda con proveedores, la cual no disminuye, creando un estrés financiero para Pemex al inicio de 2026. Los recursos asignados en el presupuesto que en los próximos días apruebe la Cámara de Diputados llegarían hasta marzo, y con ellos se pagaría a los proveedores los trabajos realizados en los dos primeros meses del próximo año.

Conforme a la política financiera establecida y durante la presentación del plan de Pemex 2025-2035, se presentó un vehículo financiero diseñado por el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). Este busca dotar a Pemex de un mecanismo eficiente y transparente para la gestión y administración de pagos relacionados exclusivamente con los proyectos ejecutados por proveedores y prestadores de servicios durante 2025.

El monto del fondo programado será de alrededor de 250 mil millones de pesos y se financiará a través de créditos de la banca de desarrollo (Banobras, Nafin y Bancomext), la banca comercial y otros inversionistas institucionales que deseen participar, contando con el respaldo de una garantía del Gobierno Federal que asegure los mejores términos y condiciones.

De acuerdo con el comunicado de Banobras, las empresas nacionales y extranjeras que hayan provisionado bienes o servicios relacionados con proyectos de inversión de Pemex en 2025 deberán presentarse en una ventanilla que Banobras está por implementar, bajo el siguiente proceso:

  • Proveedores y prestadores de servicios validarán sus entregables y facturas.
  • Una vez validada la información y con los recursos adquiridos, el Fondo realizará el pago a los proveedores y prestadores de servicios.
  • El Fondo notificará a Pemex de los pagos efectuados.
  • Pemex restituirá los recursos al Fondo de conformidad con el calendario establecido.
  • El Fondo realizará el pago correspondiente a la banca de desarrollo y a la banca comercial.

El fondo irá disponiendo del crédito conforme a las necesidades y montos de las deudas que no han sido cubiertas por Pemex en servicios, obras, adquisiciones y todo lo que un prestador de servicio o proveedor haya realizado con la empresa del Estado.

Este fondo puede ayudar a que la empresa continúe operando durante el resto de 2025, ante la posible caída de actividad por ejercer un presupuesto mayor al esperado.

Sobre este fondo de inversión de Pemex, hay ciertas preguntas que en su momento podrían ser contestadas, sobre todo para poder ayudar a los proveedores o prestadores de servicio.

Algunas dudas y preguntas

¿La banca comercial está integrada a este fondo?
¿Cuáles son los bancos comerciales que participan?
¿El monto que el fondo otorgará a la empresa del Estado tendrá un interés?
¿El interés será a tasa fija, variable o no tendrá intereses?
¿El costo del dinero (interés) será absorbido por la nación?
¿El dinero del fondo de Banobras provendrá de una colocación de deuda, bonos o algún mecanismo con costo (interés)? ¿Este será trasladado a Pemex?
¿Cuándo estará publicada en la página de Banobras la normativa del fondo de inversión?
¿Dónde estará localizada la ventanilla para presentar la papelería respectiva de acuerdo con el procedimiento?
¿Dónde estará la ventanilla de Banobras para presentar las facturas de servicios realizados en 2025?
¿El fondo solo acepta facturas de 2025?
¿Existirá algún descuento solicitado a los proveedores para el pago de facturas?
¿Se podrán presentar facturas de 2024?
¿Se podrán presentar estimaciones o trabajos sin COPADE de 2025?
¿Cuál será la fecha de cierre de la ventanilla en 2025?
¿Existirá un monto tope de facturas por presentar al fondo de inversión por cada empresa?
¿Cuánto tiempo habrá para el pago de la factura, una vez cumplido con el proceso?
¿Existirá en la página de Banobras alguna forma de dar seguimiento a lo presentado?
¿Este programa será aplicado en 2026?
¿Podría disminuir el presupuesto de inversión asignado a Pemex en 2026 al aplicarse este esquema?
¿En caso de que Pemex no pueda devolver al fondo de inversión el dinero otorgado, qué procedería?

Las respuestas a estas preguntas podrían dar mayor certeza a todos los proveedores y prestadores de servicio de Pemex. Recordemos que los cuatro estados del Golfo de México son impactados de forma directa en sus economías por la empresa del Estado, pues no solo afectan a los contratistas directos, sino también a todas las PYMEs que ofrecen servicios a estos. Al no haber dinero que circule en estados, municipios y colonias, la sociedad pierde poder adquisitivo, lo que deriva en una disminución del crecimiento económico que puede llegar a colapsar e influir en el PIB del país.

Una alternativa que podría ayudar en 2026 sería implementar un presupuesto adicional etiquetado exclusivamente para el pago de proveedores de Pemex de al menos 200 mil millones de pesos. Ahora que está por iniciar en las próximas semanas la discusión de los gastos programados para la nación en la Cámara de Diputados, esto podría provenir de deuda que la nación absorba, ampliando el déficit presupuestal que genere economía y no dinero sin retorno. Esto devolvería algo a la empresa del país, que en décadas pasadas fue sometida a endeudarse para reducir el déficit presupuestal. No hacerlo pone en peligro a la economía nacional, debido a que el presupuesto de inversión asignado por la Cámara de Diputados solo sería para proyectos de 2026 y no para el pago de los más de 430 mil millones de pesos de deuda con proveedores.

Amortiguar la deuda con proveedores a través de la banca de desarrollo y comercial, en función del mecanismo del fondo de inversión, y al mismo tiempo etiquetar dinero dentro del presupuesto para pagos atrasados a proveedores de Pemex, incrementaría el flujo de efectivo circulante en los estados petroleros y con ello podrían tener un crecimiento económico, eliminando la crisis actual.

Sin dinero, el papel no aguantará para modificar el plan, el cual debe ser ajustado con base en los recursos financieros disponibles a los que la nación y la empresa puedan tener acceso con bajo riesgo y exposición en los mercados donde está el dinero para ser usado.

Por Ramsés Pech – Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitectos