Cinco consejos financieros para comenzar tu Pyme desde casa
Más allá de la planeación estratégica están los cimientos financieros que sustentarán tus operaciones y que garantizarán el éxito de tu Pyme
Comenzar un negocio no necesariamente implica un fuerte desembolso de capital, pues por su giro, hay algún tipo de Pyme que podrías comenzar a operar de manera modesta desde tu casa, sin embargo, hay algunos puntos en los que si eres un emprendedor debes priorizar desde el principio.
Ya sea por las condiciones del mercado laboral actual o simplemente por buscar la comodidad; la idea de trabajar desde casa tal vez te ha rondado por la cabeza desde hace tiempo, pero no sabes cómo comenzar, no te preocupes, los expertos de Banco Base te dan algunos tips para que comiences con el pie derecho tu Pyme.
“El desarrollo de un plan de negocios es esencial, pues será tu mapa de guía de lo que vas a vender, cómo lo vas a producir o adquirir, cómo lo vas a comercializar y cuándo recuperarás tu inversión. También son importantes el orden y la disciplina para llevarlo a la práctica a fin de hacer financieramente rentable tu idea de negocio”, dice Banco Base.
La institución financiera privada advierte que, más allá de la planeación estratégica están los cimientos financieros que sustentarán tus operaciones y que garantizarán el éxito de tu empresa. Así que brinda estos cinco consejos financieros clave que debes seguir:
- Decide qué estructura de negocios adoptarás
Esta selección dependerá del tipo y tamaño de tu negocio y hasta dónde esperas hacerlo crecer, aunque puedes empezar por una estructura de negocios básica y cambiarla conforme el crecimiento te lo demande.
De esta estructura de negocios dependerán diversos aspectos de la gestión de tu empresa, por ejemplo:
- Obligaciones fiscales
- Responsabilidades como propietario
- Responsabilidad civil
- Protección de activos
- Costos de operación acumulables
- Tipo de trámites y volumen de papeleo
Tus opciones de estructura de negocios son las siguientes:
- Propietario único.
- Asociación con otras personas o entidades para operar un negocio en conjunto.
- Empresa legalmente constituida y separada de los propietarios.
- Fideicomiso, que administra la propiedad para beneficio de terceros.
- Cooperativa, donde al menos cinco miembros forman una organización que es propietaria del negocio.
- Asociación civil, que se constituye para propósitos culturales, recreativos o de caridad.
Si eligieras ser propietario único, tu empresa llevaría tu nombre, pero si deseas limitar tu responsabilidad civil podrías optar por instituir un negocio con otro nombre. Es aconsejable que busques la orientación de un experto legal y de un asesor fiscal para que elijas lo más conveniente para tu caso en particular.
2. Consigue las licencias de operación que requieras por ley
Según tu giro de negocio, es posible que requieras una licencia de uso de suelo. Esta puede ser negada si tus operaciones afectan a tus vecinos o si tu zona está catalogada como meramente residencial.
Además, necesitarás tramitar ante las autoridades federales, estatales o municipales algunas de estas licencias, de acuerdo con tu actividad:
- Licencia comercial, indispensable para todo tipo de empresa pues de otro modo no podría operar.
- Licencia profesional, necesaria cuando ejerzas una profesión que esté regulada por una asociación profesional o industrial, como en el caso de los médicos y los abogados.
- Licencia federal, en el caso de que el servicio o producto que ofrezcas esté regulado por el gobierno federal, como en la aviación o el transporte de pasajeros o de carga.
- Licencias locales, que cubren tanto aspectos sanitarios como de seguridad.
Antes de empezar a operar, deberás realizar los trámites para la obtención de cada tipo de licencia que requiera tu negocio, así que debes considerar el tiempo que lleven en tu planeación. También ten cuidado de mantenerlas vigentes, renovándolas a tiempo según lo estipulen los reglamentos aplicables.
3. Abre una cuenta bancaria exclusiva para el negocio
Tanto por cuestiones fiscales como para llevar una mejor administración del negocio, es indispensable que manejes por separado el dinero de tu empresa de tus recursos personales.
Además de tu identificación personal, la institución bancaria te solicitará documentación sobre la constitución legal y la inscripción fiscal de tu negocio.
4. Consigue una tarjeta de crédito corporativa
Te será indispensable para justificar los gastos de representación ante el SAT y deducir los que aplique, pero también para llevar una mejor administración de los desembolsos de la empresa.
Contar con una permite que inicies tu historial de crédito empresarial ante las agencias calificadoras, lo cual, de ser positivo, te abrirá las puertas al financiamiento bancario cuando lo llegues a necesitar.
5. Designa un espacio para tu oficina
Separar tu vida personal del trabajo, asignando un espacio especial para desempeñar tus labores, te ayudará a lograr un equilibrio y a marcar límites, lo cual es bueno para tu salud mental y para la convivencia familiar.
También puede beneficiarte si separas los gastos de renta y de servicios de tu vivienda del espacio de trabajo, pues estos últimos puedes hacerlos deducibles de impuestos.
Iniciar un negocio desde casa puede ser liberador; ahora serás tu propio patrón y ganarás lo justo por tu esfuerzo. Pero también es un gran reto, ya que deberás administrar mejor tus finanzas personales para contemplar los periodos en que las ventas sean bajas pero tus gastos familiares y del negocio continúen.
Si decides lanzarte con un emprendimiento, toma en cuenta todos los trámites que debes realizar para poder operar, el tiempo y esfuerzo que deberás dedicarle al inicio, y la disciplina presupuestaria que necesitarás para mantenerlo rentable.
ct Tambien te puede interesar