Las ofertas para adquirir una tarjeta de crédito pueden llegar a ser muchas, no obstante, en un gran número de casos, las instituciones financieras deciden no otorgar una línea de crédito a los interesados. Debido a que los bancos no dan una explicación del por qué deniengan cada solicitud, los usuarios no logran identificar qué medidas pueden aplicar para ser sujetos de crédito. En este contexto, Gerardo Obregón, director general de Prestadero, detalla en un comunicado los ocho motivos más comunes que llevan a las instituciones financieras a negar sus tarjetas de crédito. 1.- Desempleo. Así es, si el solicitante no cuenta con un empleo y un ingreso regular, es casi imposible que un banco se arriesgue a ofrecerle una línea de crédito. 2.- Falta de comprobantes de ingresos. Obregón añadió que la falta de comprobantes de ingresos también es un punto en contra para quien requiera un crédito. Si bien pueden recibir declaraciones fiscales y cartas patronales, lo que realmente toman en cuenta como testigo de los ingresos son los flujos de efectivo en la cuenta bancaria 3.- Ingresos insuficientes. El titular de la plataforma de préstamos online apunta que si el interesado no cuenta con ingresos suficientes para asumir la deuda que generaría con el uso de la tarjeta, entonces es posible que no se le otorgue la misma, aunque llegue a tener un buen historial. 4.- Pagos irregulares. “Si el usuario se atrasa constantemente y luego se regulariza, este es otro motivo de rechazo, ya que los pagos irregulares suelen anticipar que en cualquier momento el solicitante va a caer en mora”. 5.- Score insuficiente. En este punto es importante mencionar que todas las instituciones otorgantes de crédito pueden ver el puntaje de los usuarios de sistemas financieros que otorga el Buró de Crédito en base al comportamiento de los préstamos o tarjetas. Cuando alguien tiene un score bajo es debido a factores como: por pagos atrasados en los créditos; falla en los pagos irregulares, y poca antigüedad del historial. 6.- Demasiadas consultas del historial. Según Obregón, solicitar un crédito en distintas instituciones al mismo tiempo es un indicador de riesgo.
“Por lo general suele ser síntoma de una persona que no tiene dinero y está desesperada por conseguir un crédito para cubrir sus compromisos, o bien que puede tratarse de un fraude”.
7.- Poca antigüedad del historial. Las instituciones financieras también se fijan en el tiempo que tiene el usuario con un buen historial en Buró de Crédito, pues “refleja su responsabilidad y capacidad de pago ante sus compromisos adquiridos”. 8.- Falta de un aval. Finalmente, Obregón apuntó que para créditos de mayores montos y plazos, las instituciones financieras suelen exigir un aval, por lo que sería bueno contar con al menos una persona con propiedad que sepa que el solicitante es persona responsable con sus pagos. ERC