“Hoy existe un limite y lo que ha traído, no es la cancelación de planes. Lo dramático es que siguen vivos y no se fondean. Al no fondearlos está contribuyendo con la inseguridad del ahorro futuro de los mexicanos. Si bien no hay cancelación, los fondeos son absolutamente suficientes”, afirmó.Cabe recordar que este tipo de prestación es deducible para las empresas en 25%, no obstante, antes de la reforma fiscal era de 100%, y existe la expectativa de que ese límite pueda desaparecer, dado que no significa un monto mayor para la recaudación, dijo. Según la Asociación de Actuarios son más de 3,000 millones de pesos “nada para la recaudación de este país”. Como solución, en lo que llega la deducibilidad total, consideró que se pueden aprovechar otros mecanismos como vincular el plan privado de retiro (PPR) a un seguro, esquema que da otros beneficios fiscales, tanto para proteger a la empresa o bien al empleado.
“Ha tenido que surgir la idea de que los planes de pensiones convivan con el producto de seguro para poder fondear adecuadamente las pensiones. Se trata de diseñar otro producto que complemente”, propuso.A su vez, el director de Inversiones de Santander Asset Management, Alfredo Sordo, dijo que muchos de los fondos privados se invierten en el corto plazo, en bonos gubernamentales, lo que frena la posibilidad de que esas inversiones den los rendimientos necesarios para cumplir con las obligaciones de pensión.
“Vemos muchos organismos o empresas que prefieren mitigar el riesgo en corto plazo, cuando en realidad lo que ocurre es que están incurriendo en el gran riesgo de no lograr el fondeo adecuado en sus planes”.En su oportunidad, dijo que en México existen muy diversos esquemas de pensiones, en este “rompecabezas”, los planes privados conviven bien con los esquemas del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), se complica cuando se trata de planes estatales, locales o de algunas entidades de gobierno que no permiten una movilidad sencilla, lo que obliga al trabajador a renunciar a los derechos adquiridos cuando cambia de empleo del sector público al privado o viceversa, se requiere de un sistema que al final permita acumular los beneficios, sin importar dónde se acumularon.
“Una de las cosas que tenemos en mente en Afore XXI Banorte, que estamos tratando con los clientes que tenemos hoy, es hacer los beneficios, eventualmente, portables a los esquemas del IMSS y del ISSSTE, en especial del monto constitutivo para la jubilación. Con los privados, hablamos con propuestas, ideas, que eventualmente pedirían cambios de ley en los estados”.





