Son seis coberturas que te ofrece el banco por comprar a crédito En la cartera de Santiago Castro viajan cuatro tarjetas bancarias: dos de crédito, una de ahorro y la del pago de nómina, asegura que no las deja en casa “por si las llega a necesitar”. Sin embargo, desconoce que además de la disposición de efectivo o para realizar pagos en puntos de venta, las tarjetas tienen diversos beneficios, por ejemplo los seguros que ofrecen. El beneficio en cada plástico bancario depende de la institución con la que se contrató, por lo que es indispensable que leas el contrato a fin de identificar cuáles son las garantías de protección que te ofrecen, explican los expertos de Finanzas Prácticas, programa de educación financiera de Visa. 1. Seguro por fallecimiento. Es el que casi todos conocen pero pocos saben cómo usarlo. Se trata de una póliza para las tarjetas de crédito, en la que, en caso de fallecimiento del titular, se cancela el adeudo existente. Suena bien, ¿no? Lo que no saben es que para hacerlo efectivo, es fundamental haber cubierto las anualidades de la tarjeta, no estar atrasado en los pagos, ni ser sujeto de una reestructura; tiene una suma asegurada que fluctúa entre cincuenta mil pesos y más de un millón de pesos, según sea la línea de crédito y se renueva cada año, con la anualidad. Este seguro no tiene deducible ni coaseguro. Los beneficiarios del tarjetahabiente deberán estar registrados y es requisito que sean familiares directos del asegurado. “Recomendamos tener una copia de la póliza y enterar a los familiares y beneficiarios de que se cuenta con ese seguro, ya que los bancos tienen en sus condiciones un plazo máximo de alrededor de 180 días para presentar la reclamación. En caso de no presentarla se perdería el derecho a la indemnización”, explican los especialistas. Cabe destacar que, depende del tipo de contrato, este seguro se destina para el pago de adeudos existentes pero también puede incluir un seguro de protección familiar. 2. Seguro por robo o extravío. Todos estamos expuestos al robo o extravío del plástico bancario que utilizamos por eso es que los bancos han diseñado este esquema de protección con el cual se cubre cualquier cargo que se haya realizado en las 72 horas previas al reporte del hecho. Por lo general no tiene máximo de suma asegurada y para hacerlo valido es necesario reportar de inmediato al banco cuando no encontramos nuestra tarjeta. No cuenta con coaseguro o deducible, explica a su ves la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef). 3. Protección contra fraudes. Su operación es muy similar al de robo. Esta cobertura protege al usuario contra clonación o robo de datos bancarios. Algunas instituciones activan la protección al momento de detectar un movimiento extraño en la cuenta bancaria o notifican cuando detectan algo extraño. Para prevenir en este sentido, se recomienda contratar el sistema de alertas bancarias. 4. Seguro de compra protegida. De acuerdo con la Condusef, este seguro cubre algunos riesgos como robo y accidente, de las compras efectuadas con la tarjeta de crédito en México y Estados Unidos, claro hay un monto máximo establecido. 5. Seguro de accidentes o enfermedades en viajes. Cubre al titular, cónyuge e hijos mayores de 12 años y menores de veintitrés. En algunos casos incluye la cobertura en caso de emergencia médica repentina, dental, pago de hotel por convalecencia, transportación médica de emergencia, repatriación por fallecimiento o entierro local, entre otros. “Todas estas coberturas tienen condiciones especiales y algunas son otorgadas según el tipo de tarjeta y monto del crédito. En la mayoría de los casos, sólo se cubre cuando se ha pagado el transporte con la misma tarjeta de crédito”, explican en www.finanzaspracticas.com.mx 6. Seguro por daño, pérdida o demora de equipaje. Tiene límite máximo y sólo aplica cuando el transporte se contrató con la misma tarjeta bancaria. En algunos casos te piden que se informe de forma previa, las fechas del viaje a fin de tener considerada la ocurrencia.