Que las lluvias no “ahoguen” tu carro
Existen tres tipos de coberturas, la limitada y la amplia ya tienen la protección contra fenómenos hidrometeorológicos
Por Judith Armadillo Mejia
Existen coberturas que sin ser costosas protegen tu vehículo de los daños ocasionados por una inundación
El verano al fin sonríe a la Ciudad de México. Los nubarrones se alejan y permiten al sol calentar las calles y secar los charcos, pero nada indica que esto se mantenga así, cabe recordar que la etapa de lluvias, ciclones y huracanes más fuerte llega en agosto, septiembre y octubre.
Es por ello conveniente que revises ya tu cobertura de automóvil, para saber si te ampara o no por los daños que pueden derivar de las lluvias, huracanes, golpe de mar, granizo, vientos tempestuosos y más fenómenos hidrometeorológicos que pueden golpear al país.
Si crees que por vivir en la Ciudad de México y su zona conurbada no estás en riesgo, piensa un poco en las semanas anteriores, donde la lluvia afectó zonas como Polanco, Reforma, el Pedregal, Ecatepec, Cuautitlán Naucalpan y más.
“La probabilidad de que te veas afectado por una de estas inundaciones y no tienes seguro es bastante alta, en el sentido de que vas a tener que afrontar las pérdidas que se generen con el dinero del bolsillo de cada quien”, comentó Carlos Jiménez Palacios Gerente del seguro de automóviles de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
Cabe destacar que, de acuerdo con datos de AMIS, en la Ciudad de México, donde es obligatorio contar con seguro, al menos de daños a terceros, sólo 1 de cada 2 vehículos la tiene, en el estado de México es 1 de cada 5 y a nivel nacional 1 de cada 3.
“Cuando estos casos suceden es muy común que se generen pérdidas totales y de acuerdo a los eventos más recientes, las pérdidas totales están en función del valor del vehículo. En promedio estamos hablando que pueden costar de 120,000 a 170,000 pesos en promedio”, comentó el especialista.
¿Cuándo sí y cuándo no me ampara el seguro?
Es importante mencionar que no todos los seguros te amparan por los daños derivados de un fenómeno hidrometeorológico, tampoco de un sismo, de robo, entre otros, por lo que es fundamental saber qué es lo que estás contratando y bajo qué condiciones.
Y es que existen (de forma común) tres tipos de coberturas, que según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) son: Responsabilidad Civil (RC), Robo Total (Limitada) y Daños Materiales (Amplia).
RC: También conocida como Daños a Terceros ampara por daños ocasionados a terceros en sus bienes o personas, en promedio hasta por un monto máximo de 250,000 pesos. Este producto financiero pertenece a la familia de los seguros básicos estandarizados, afirma la Comisión.
Limitada: Incluye la de RC y tobo total del vehículo. En algunos casos puede incluir protección legal, gastos médicos de los ocupantes, asistencia vial y de viajes. Es importante mencionar que en este nivel de protección algunas aseguradoras ya amparan los daños por fenómenos hidrometeorológicos y hasta por terremotos.
Amplia: Incluye RC, robo total y daños materiales, es decir, las pérdidas que sufra tu automóvil como consecuencia del siniestro. Incluye también protección legal, gastos médicos de los ocupantes, asistencia vial y de viajes, en algunos casos te ofrece un vehículo sustituto.
“La diferencia importante es que si te ves inmerso en este riesgo de la inundación por lluvia y ocupas tu seguro, para poder generar el procedimiento del pago del vehículo, tienes que hacer la aportación del deducible. Es decir, en las coberturas amplias el deducible es menor, en las coberturas limitadas es mayor, todo depende del tipo de contratación que se haga”, comentó Jiménez Palacios.
En promedio, explicó, el deducible, que es el porcentaje de gasto que asume el contratante, para una cobertura amplia, es de 5% en la limitada deberás aportar 10% comentó.
No juegues al intrépido
Si ya descubriste que tu vehículo tiene esta cobertura y te enfrentas a un siniestro, la primera recomendación de los expertos es que resguardes tu vida, al final, el vehículo está protegido.
“Tienes la certeza que detrás de ti esta una compañía que te va a respaldar, a pagar el vehículo y protegerte ante todo. Porque eso (ponerse en riesgo) puede llegar a ser un peligro hasta para la salud, o terminar en un accidente fatal”, afirmó el directivo de AMIS.
No trates de prenderlo, de moverlo o trates de pasar zonas muy inundadas, no sabes si debajo hay un vado, hoyo o hasta socavón.
“La protección de inundaciones especifica que es el daño por la inundación cuando son ajenos a la voluntad del conductor o del asegurado, es aparte es fundamental, de lo contrario podríamos estar incurriendo en lo que se conoce como agravación del riesgo, la mayoría de las pólizas contemplan esta precisión, daño ajenos a la voluntad del conductor o asegurado”.
Durante las inundaciones del mes de julio en la Ciudad de México, comentó el especialista, algunos automovilistas intentaron esquivar el tráfico usando los carriles centrales de extrema derecha, quedando atrapados en hoyos enormes, que son de los trabajos que se hacen por la construcción del Metrobú Línea 7.
Tampoco hay que moverlo ya que puede derivar en otros daños e invalidar el pago, es lo que se conoce como “daño agravado”. Por ejemplo, en esas lluvias en la capital mexicana, se vieron vehículos detenidos a la salida de bajopuentes, donde los servicios de seguridad tuvieron que actuar para rescatar a gente que se quedó varada, cuando el vehículo se inundó; también el de un vehículo de lujo, que se inundó y comenzó un incendio, en medio de una avenida inundada en Polanco.
Una vez que estés seguro, debes llamar a la compañía de seguros, de preferencia con el número de póliza, sino, te harán algunas preguntas para identificar que sí eres el contratante y no se trata de un fraude.
Cuando el ajustador puede llegar al lugar, levantará el acta de hechos y, el trámite procederá con la compañía aseguradora. En muchos de los casos comentó Carlos Jiménez, una inundación puede ser pérdida total de la unidad.
“Esta cantidad es una cantidad bastante fuerte que puede generar una perdida de su patrimonio muy importante en muchos de los ciudadanos que en su momento no evaluaron la importancia de contar con un seguro”.
Cabe destacar que si estás pagando el vehículo a una empresa de autofinanciamiento o a un banco, es probable que la unidad cuente con cobertura amplia, no obstante, el pago de la prima será para primero para el dueño del crédito, el remanente para ti.
Tambien te puede interesar