Debido a que la pirámide poblacional en México todavía es joven, al sector financiero no le apremia generar productos de hipoteca inversa, tampoco habrá urgencia en el corto o mediano plazo, explicaron directivos de banca seguros en HSBC y la aseguradora Mapfre. En el marco de la presentación del Seguro – Inversión para el Retiro que ofrecen en conjunto, Juan Parma, director General de Consumo y Patrimonial de HSBC México y Latinoamérica, expuso que se trata de un producto interesante, pero que no será una prioridad en el corto ni en el mediano plazo. En ello coincidió Jesús Martínez, CEO de Mapfre en México, quien dijo que es un esquema recurrente en países con un alto porcentaje de población adulta mayor, que tiene una pensión baja, por lo que ve en su casa una oportunidad para obtener liquidez.
“Por ahora no hay clientes. No es una necesidad inmediata. Hay que analizar los casos internacionales”.
En su oportunidad, Mauricio del Pozzo, director de HSBC Seguros expuso que existe un gran reto que es encontrar cómo transformar los “ladrillos” a un beneficio líquido, por lo que que se trabaja con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para delinear una regulación federal que permita trabajar este esquema.
“Hay que entender la regulación, para ello estamos trabajando con la Secretaría de Hacienda a través de la Asociación (Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros) para el análisis”.
El esquema de las hipotecas inversas permite al adulto mayor, vender a una institución financiera su vivienda sin tener que abandonarla, a cambio recibirá una renta vitalicia, que se calcula con base en la expectativa de vida, el valor del inmueble y las tasas de interés. Una vez que fallezca, los deudos pueden pagar la deuda y quedarse con ella, o bien, la institución financiera será la propietaria y podrá comercializarla. Datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) en 2015, 3 de cada 10 mexicanos son menores de 15 años (27.6%) y solo uno tiene 60 años o más (10%), sin embargo, para el año 2050 esta composición se moverá en sentido inverso, ya que dos de cada 10 mexicanos tendrán menos de 15 años (20.7%) y los adultos mayores representarán 21.5% del total. En la Ciudad de México a partir del 2017, y en el Estado de México desde hace unos años, existe la regulación para que la banca ofrezca un producto de hipoteca inversa, aunque a la fecha ninguna institución ha lanzado un producto. Estudios de BBVA Bancomer, revelan que la aplicación de un esquema de hipoteca inversa podría mejorar la tasa de reemplazo en cerca de 40%, lo que sería en beneficio de los mexicanos. Planes privados, otro esquema para ahorrar para el retiro De acuerdo con datos de la SHCP, 70% de la población tiene en su vivienda su mayor patrimonio, le sigue el ahorro para el retiro que tiene en su cuenta individual. No obstante, los recursos ahí acumulados no serán suficientes para vivir un retiro con independencia financiera. Y es que la contribución en México para el retiro es de apenas 6.5% por cada trabajador que se encuentre en el sector formal, pensando que laboró 40 años y fue constante con su aportación, apenas alcanzará una tasa de reemplazo, es decir, el pago en el retiro, de 23%, mientras la expectativa del empleado es percibir 70% de lo que ganaba trabajando, según un estudio de HSBC. Es por ello que autoridades e instituciones privadas han iniciado una campaña de ahorro voluntario, el cual se puede hacer a través de la Afore, o bien, en esquemas privados, como son los planes privados, es ahí donde se enmarca el Seguro – Inversión de HSBC y Mapfre. Se ofrecerá a los clientes premier de HSBC, con ingresos promedios a partir de 55 mil pesos al mes, con expectativa de ampliarlo en un futuro. “Ofrecerlo a todos no es responsable, porque si no puede sostener el ahorro en el largo plazo será un problema para el ahorrador”, consideró  Juan Parma. A su vez, Jesús Martínez explicó que este esquema de ahorro es flexible, se adapta a los cambios de vida que puede pasar una persona en el largo plazo. Mauricio del Pozzo expuso que el producto, que se ofrece en tres esquemas distintos, incluye la protección del seguro y la inversión para el retiro, y son los beneficios fiscales lo que lo hace más atractivo. Al poner un ejemplo, explicó que si una persona deposita 100 mil pesos, al año el esquema fiscal le regresa 35 mil, que pueden ser reinvertidos, dando así una mayor ganancia que ningún otro esquema. Mientras que la inversión ofrece rendimientos competitivos respecto a los del mercado y cambiarán acorde con el portafolio que elija el contratante, ya que hay para perfil de bajo, medio y alto riesgo.