Si cuenta con un salario regular, los bancos pueden ofrecerle una tarjeta, o bien, usted puede solicitarla con el objetivo de generar historial crediticio, pues seguramente, en más de una ocasión, familiares o conocidos le han dicho que en caso de que quiera comprar un auto, una casa o cualquier otro bien que requiera de un financiamiento relevante, debe contar con este requisito. En este contexto, es necesario que tome en cuenta que si tiene este beneficio, no hay que precipitarse con él. Seguramente, en más de una ocasión leyó que una tarjeta de crédito “no es una extensión de su salario”, y aunque suene a cantaleta, debe tenerlo muy claro antes de endeudarse.

Pago para no generar intereses

Recuerde que, si su línea de crédito excede el monto de su salario, debe ser muy cauto de no hacer uso descontrolado de la misma. En este rubro, la clave máxima para volverse un exporte en el uso de tarjetas de crédito es que estas le beneficien y no terminen ahorcando sus finanzas. Es recomendable que lea detenidamente su estado de cuenta, ya que ahí se desglosan los datos de su línea de crédito, gastos y pago mínimo. Sólo en caso de que sea totalero, es decir, que pague el total de su deuda mensual, puede sentirse tranquilo de que no pagará más de lo que le prestaron. De lo contrario, lo primero que debe atender es el pago mínimo, pues al no liquidarlo se le generará una penalización, y no es nada barata. Esta puede alcanzar hasta los 500 pesos. Por otro lado, las tasas. Estas son el porcentaje que cobra el emisor del crédito (el banco) por el financiamiento, es decir, cada tarjeta de crédito tiene sus propias cuotas bancarias y reglas. Así que los recargos cambiarán. Por más bajo que este sea, pueden generarle una deuda adicional de 1,000 pesos cada mes si debe alrededor de 8,000 pesos. Si no tienen en cuenta esto, pronto sus deudas aumentarán sin que lo advierta.   so