“La capacidad de la industria global de seguros para afrontar los cambios estructurales y tecnológicos se ha convertido en su principal riesgo”, se lee en el estudio que trabajó PricewaterhouseCoopers (PwC), junto con CSFI.El primer riesgo es la gestión del cambio (en 2015 se ubicaba en el lugar 6), mientras que el riesgo cibernético es el segundo (en 2015 era el cuarto). Refiere que los riesgos cibernéticos le siguen de cerca, debido a la ansiedad por los ataques a las aseguradoras y los costos que implica afrontar dichos delitos cibernéticos.
“Existen ciertas inquietudes sobre la capacidad de la industria para afrontar la importante agenda de digitalización, nuevos competidores, consolidación y reducción de costos, especialmente por el claro y veloz surgimiento de tecnologías que podrían transformar los mercados de seguros, como los automóviles sin conductor, el Internet de las Cosas y la inteligencia artificial”, refiere.El siguiente grupo de riesgos importantes, como las tasas de interés, el rendimiento de las inversiones y los riesgos macroeconómicos, demuestra que sigue habiendo una gran preocupación por la inestabilidad económica, asegura la encuesta.
“Aunque los participantes reconocieron que hay señales de crecimiento, no hay mucha confianza en la recuperación por diversos motivos, como la desaceleración en China, el riesgo de proteccionismo durante la era Trump y el populismo en Europa”, explica.Por otra parte, Los riesgos regulatorios, que han encabezado la lista de las tres últimas ediciones de esta encuesta, han dejado de estar entre los cinco más importantes de este año. Esto se debe, en gran medida, a que los cambios regulatorios recientes se están convirtiendo en normas (por ejemplo, Solvency 2), aunque el costo y la complicación de las regulaciones siguen siendo motivos de preocupación.





