Paty y Raymundo trabajaban como gerentes en el corporativo de un banco, sin embargo, a medio año él fue despedido, por lo que Paty ya tiene problemas para realizar todos los pagos de los créditos que adquirieron al tener una posición económica holgada y piensa en pedirle dinero a su tía empresaria, ¿será una buena idea? Al enfrentar una emergencia financiera o simplemente al buscar financiamiento para iniciar un negocio, es fácil pensar que la mejor opción es pedir prestado a un familiar o amigo.
“Tal vez tengas un buen historial de crédito o te preocupen las tasas de interés que cobran las instituciones financieras y por ello optes primero por recurrir a tus familiares para solicitar un préstamo”, dicen los expertos de Banco Base.

Es lógico, parece ser una solución fácil y rápida. Sin embargo, es importante que consideres algunos factores que pueden poner en riesgo tus finanzas e incluso tu relación con la persona. Estos son los consejos que brinda Banco Base al respecto:

El riesgo de la confianza

Cuando se solicita un préstamo bancario, la institución requiere, entre otra información, un comprobante de tusingresos y tu autorización para quepuedan consultar tu reporte de crédito. Hacen esto para calcular tu capacidad de pago y para decidir si les conviene otorgar el préstamo.
Al solicitar un préstamo a alguien cercano, como un familiar o amigo, por lo general toda esta investigación se omite, privilegiando la confianza que existe entre las dos partes.
Precisamente debido a este lazo de confianza, muchas veces pedir prestado a alguien cercano puede acarrear situaciones o acuerdos confusos que podrían poner en riesgo las finanzas de los involucrados, y también, su relación.
Quien presta el dinero puede no calcular correctamente qué impacto tendrá no contar con ese dinero en el futuro (comoresolver alguna emergencia, por ejemplo) o tal vez no estará en posición de financiar el cobro; por otro lado, quien lo recibe, quizá no tenga la capacidad de garantizar el pago total o parcial del mismo.
En este tipo de transacciones que ponen a la confianza y la lealtad por encima del beneficio económico, la liquidez de los involucrados y el dinero podría perder valor, debido, precisamente, a la falta de acuerdos claros. Al final, en muchos casos ambas partes corren el riesgo de complicar su futuro financiero.

¿Préstamo o financiamiento?… Hay una diferencia

Si se trata de atender una emergencia, es buena opción recurrir a la familia o a los amigos para conseguir un préstamo de manera inmediata, pero siempre considerando cómo vas a pagar. Si no estás seguro de poder devolver el dinero en el corto plazo, lo mejor es que aceptes el préstamo que ponen a tu alcance, siempre y cuando solicites un crédito bancario para liquidar lo antes posible.

Si, por el contrario, estás buscando financiamiento para emprender un negocio, trata a tus familiares o amigos como los potenciales inversionistas que son.

Debes elaborar un plan de negocios que exponga tu propuesta, plantee tus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas, explique cómo producirás, comercializarás y distribuirás tu producto o servicio y cuál es el panorama de la rentabilidad esperada.

Evita situaciones incómodas o rupturas familiares

No lleves las relaciones familiares y de amistad, de por sí vulnerables a los malos entendidos, a una situación de crisis poniendo al dinero de por medio.

“Lo mejor es que recurras a una institución financiera donde justifiques la necesidad del préstamo y demuestres tu capacidad de pago. La formalidad del trámite tiene una razón de ser y no solo en beneficio del banco, también de tu tranquilidad financiera futura. No te prestarán lo que no puedas pagar”, advierten.

Ct