Tu actitud, parte del problema de tus finanzas personales
Si eres asertivo, si tus papás hablaron contigo del dinero, si sabes decir que no, todo influye en las decisiones que tomas sobre el dinero.
Por Judith Armadillo Mejia
“El dinero no alcanza para nada, no puedo pagar la hipoteca, la escuela privada de los hijos y todos los otros compromisos que tengo”, dice angustiada una mamá en redes sociales y es cierto, debido al incremento en la inflación, del precio del transporte público, la gasolina, entre otros, el poder adquisitivo de los mexicanos es cada vez menor.
Esto, sin duda tiene un impacto en las finanzas personales, pero culpar sólo a los demás, sería injusto y más, cuando la economía del comportamiento está develando cuánto influye nuestra educación financiera y las características de nuestra personalidad en la toma de decisiones sobre el dinero.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2015, 2 de cada 3 mexicanos nunca comparó los productos financieros que contrató, un patrón presente entre las personas sin estudios superiores, pero también entre los que tienen nivel licenciatura, donde sólo 47% de ellos dijo haber comparado.
“Dejamos de lado la planeación, ante la amplia gama que nos enfrenta a una sobre carga de decisiones qué tomar, lo que nos limita para tomar la decisión más eficiente, al final, muchas veces somos nuestros propios consultores”, comentó José Bernardo González, director General de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), durante su participación en el EduFin Summit, organizado por BBVA en México.
No fue el único, una serie de panelistas a lo largo de dos días, presentó evidencia de la importancia de considerar la actitud y personalidad de los usuarios de servicios financieros al diseñar las estrategias de educación financiera.
¿Qué influye?
Al respecto de la actitud ante el dinero, durante uno de los paneles del EduFin Summit de BBVA, Alfonso Arellano, economista Senior de la Unidad de Inclusión Financiera en BBVA Research, expuso que la formación en la casa con relación al dinero es fundamental, se fortalece en la escuela con educación financiera, pero también influye en gran medida la autoconfianza, la perseverancia y la motivación.
“Aquellos que están abiertos a experiencias, son conscientes, extrovertidos, amables y no neuróticos tienen mayores posibilidades de cambiar sus actitudes sobre el dinero. Así, los rasgos de personalidad podrían ser tan útiles como las características cognitivas en la predicción de los comportamientos socioeconómicos”.
En su oportunidad, María José Roa, Investigadora Senior de la Gerencia de Investigación Económica en el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), explica que a más habilidades cognitivas, es decir, aquellas que permiten captar información y aprender de ella, como son las matemáticas y la lectura, es más fácil adquirir conocimientos financieros y desarrollar hábitos saludables para el manejo del dinero.
Y es que, cuántas veces no ha pasado que te ofrecen “crecer tu combo por 10 pesos más” o “contrata el paquete Premium por 100 pesos más” y no puedes decir que no.
En un ejemplo financiero, en 2014, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) detectó que más de 56% de los traspasos se dieron iban en sentido contrario a los intereses de los ahorradores, es decir, aceptaban un traspaso a una empresa que les daba menos rendimiento.
“Es claro que comportamientos de este tipo no son racionales, no solo es falta de conocimiento, también de nuestra incapacidad de decir no. Es por eso erróneo diseñar políticas de educación financiera suponiendo que los consumidores se comportan siempre como racionales”, expuso Bernardo González.
Ante esto, comentó, se dispuso una nueva normatividad que obliga a que la persona registre con su voz que acepta el cambio y que entiende lo que significa, esto llevó a que en 2016, los traspasos no favorables de Afore se redujeran a 41%, una reducción significativa expuso.
El último sesgo se relaciona con la actitud del mismo sistema financiero que no ofrece información o bien, lo hace de forma sesgada.
Un estudio de 2015 que realizó el Banco Mundial en conjunto con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), llevó a personas encubiertas a pedir informes sobre algún producto financiero, los resultados indicaron que sólo 30% recibió información impresa durante la visita, “normalmente el staff se guardaba la información importante”.
Las comisiones y costos se presentaron de forma compleja y se detectó un sesgo particular, asociado a las características físicas de los agentes encubiertos.
“Estas fallas del mercado son perversas pero deben ser abordadas por la autoridades, estableciendo estándares mínimos de calidad y de cantidad en la información que se presenta sobre los productos que tienen los clientes potenciales para que puedan tomar las decisiones correctas, racionales e informadas”, destacó el funcionario de la SHCP.
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