“Muchos directivos se acercaron a mi prometiéndome muchas cosas y sólo querían la foto. Yo sólo pedía 130 pesos mensuales para mis pasajes y nunca me los dieron”, declaró Lupita en ese entonces.En febrero de 2016, la marchista logró conseguir un apoyo económico de 6 mil pesos mensuales por parte del municipio de Tlalnepantla, en el Estado de México, donde radica y con el cual pudo asistir en mayo a la Copa del Mundo de Marcha, en Roma, donde se coronó como subcampeona. Te puede interesar: Creer en ti y en el proyecto, básico para emprender Debido al poco apoyo, Lupita buscó alternativas y encontró soporte en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) en la que estudiaba la licenciatura en Informática Administrativa de la Facultad de Contaduría y Administración. Con este apoyo, la marchista pagó su viaje a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde consiguió su primera medalla olímpica (plata), resultado que repitió este día con la medalla de plata que ganó en la prueba de los 20 kilómetros marcha en el Mundial de Londres 2017.
“Tuve que trabajar muy duro para ganar esta medalla. Me falta más si quiero aspirar a ese primer lugar, pero creo que todavía me quedan oportunidades para seguir mejorando en las siguientes competencias y ser más fuerte de cara a Tokio”,sostuvo Lupita, quien en su preparación también se enfrentó a dos lesiones que la detuvieron por dos semanas. Pese a estos obstáculos, Lupita está enfocada en representar de la mejor forma a México en los próximos juegos olímpicos y asegura que no se dejará vencer por ninguno de ellos.
“Espero que en la Copa Mundial que viene y en los próximos compromisos México pueda seguir sumando medallas”, concluyó.ERC





