“La disponibilidad de las centrales de generación de CFE pasó de 86.65 en 2015, a 76.89 por ciento en 2018, lo que obligó a despachar a centrales más costosas; por su parte, la eficiencia térmica neta pasó de 33.90 a 33.45 por ciento en este mismo periodo, lo que incrementa directamente el costo variable del kilowatt-hora”, mencionó la dependencia federal.También expone que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) señaló que cuatro de las EPS de Generación “no estuvieron en condiciones de ser rentables ni de generar valor económico y rentabilidad para el Estado”. Además indica que “la estrategia de administración del portafolio de centrales eléctricas de cada empresa no repercutió en la generación de energía al mejor costo, además, las estrategias de optimización de éstas no se sustentaron en la eficiencia para generar energía al menor costo”, y si bien tuvieron utilidades, su rentabilidad fue baja. (Con información de Notimex) erc





