Tras meses de diálogo, la iniciativa privada recibió luz verde para echarle la mano al gobierno federal y a autoridades locales en la campaña de vacunación contra el COVID-19.

El empresariado se sumará a un programa piloto de vacunación para adultos mayores de 60 años en la ciudad de Toluca, Estado de México.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) informó que el martes 9 de marzo ayudará con la inoculación de adultos mayores de 60 años en cuatro sedes dentro de la ciudad de Toluca.

“El sector privado aportará su capacidad logística e infraestructura para facilitar el proceso de aplicación de las vacunas. Se trata del primer esfuerzo de vacunación en el que participan el sector privado y los tres niveles de gobierno”, señaló el CCE en un comunicado publicado el mismo día que se incorporó al programa piloto.

Participarán el CCE y las 12 organizaciones que lo conforman, además del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), el Deportivo Toluca Fútbol Club, el GEPP, Bimbo, Grupo Lala, Funsalud y otros órganos y empresas.

El empresariado mexicano ha insistido desde el año pasado en incorporarse a la campaña nacional de vacunación. Desde entonces, la Secretaría de Salud había planteado la posibilidad de hacer mancuerna con la IP para acelerar la inoculación en el país, aprovechando sus instalaciones (plantas, fábricas, oficinas).

Por el momento, las campañas de vacunación a nivel global están en manos de gobiernos. Sin embargo, algunos países están permitiendo o planean permitir que las empresas les echen la mano. En Estados Unidos, Wallgreens y Uber anunciaron un programa piloto en el que la plataforma ofrece viajes gratuitos a alguna sucursal de la cadena de farmacias para la aplicación de la vacuna.

En México, la vacunación sigue en manos del gobierno, pero las pruebas ya se aplican en clínicas privadas. En la Ciudad de México, el gobierno capitalino echó a andar un programa de colaboración con plazas comerciales, centros comerciales y farmacias para que haya mayor disponibilidad de pruebas COVID.

Los intereses de la IP por acelerar la campaña de vacunación van más allá de un asunto de salud. Los analistas concuerdan en que la recuperación de la economía nacional y global dependerá de la velocidad y efectividad en el despliegue de vacunas. Con una porción considerable de la población inmunizada, se espera que la curva epidémica baje y se relajen cada vez más las restricciones a la actividad económica.

El CCE apuntó en su comunicado que el sector privado “está en diálogo permanente con el gobierno y tiene la mejor disposición de sumar esfuerzos para que la vacuna llegue a los mexicanos en el menor tiempo posible”.

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