“Nos deben 53 mil 364.6 millones de pesos. Es parte de la herencia que nos dejaron”, señaló Ramírez en una reunión con diario especializado El Economista.De acuerdo con el rotativo, dicha deuda se conforma de tres rubros. La más alta proviene de las cuotas individuales de retiro cesantía y vejez (RCV) que se cobra a los trabajadores, y por las que los estados deben al ISSSTE 46 mil 647.1 millones de pesos, es decir, 87.4 por ciento de la deuda total. La segunda es el seguro que da el instituto y que suma 4 mil 992.7 millones de pesos, y por último está el pago de las cuotas al Fovissste, que son 1 mil 724.8 millones de pesos. Entre los dos, representan 12.6 por ciento de la deuda total de las entidades federativas.
“Si logramos hacer que los estados nos entreguen las cuotas y aportaciones que retienen, con ese dinero vamos a poder abastecer y dotar con mayor facilidad de equipamiento y mantenimiento que requieren las clínicas y hospitales del ISSSTE”, mencionó.Del adeudo total, cuatro entidades federativas concentran 58 por ciento. Se trata de Veracruz, con la deuda más alta por 12 mil 144.8 millones de pesos y Guerrero con 9 mil 888.4 millones de pesos; mientras que Michoacán debe 4 mil 556 millones de pesos, y Ciudad de México 4 mil 289 millones de pesos. Sólo Tlaxcala, Querétaro y Jalisco registran sus pagos completos ante el ISSSTE. También te puede interesar: Advierten de futura “quiebra” en el ISSSTE Ramírez platicó que están trabajando con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para que cada estado presente un plan de pago y pueda solventar su deuda ante el ISSSTE.
“El secretario Carlos Urzúa nos ha convocado para que encontremos una salida con los estados para lograr un pago programado (…) con San Luis Potosí y Colima ya logramos un convenio y el 2 de mayo tenemos junta directiva para ver con qué otras entidades federativas haremos convenios”, refirió.Destacó que la situación de los ingresos del ISSSTE no se resuelven subiendo las aportaciones de los trabajadores, es necesario que las entidades federativas hagan sus pagos correspondientes y que se tenga una mejor planeación del gasto. Con información de El Economista LP





