La guerra comercial desatada por Estados Unidos obliga a tomar decisiones más allá de los dogmas económicos que han generado el modesto crecimiento económico de 2.5 por ciento en promedio, tales como no depender de la decisión de un solo hombre, o de los intereses de otra nación, externó el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC). En un comunicado que llama a reconstruir la visión de México ante el mundo, el IDIC recomendó la creación de una Alianza Nacional que genere un nuevo programa económico basado en la fortaleza interna para enfrentar el desafío que llega desde el exterior.
Especificó que “existen coyunturas que definen el futuro de una nación. México se encuentra en una de ellas. Llegó el momento de modificar la estrategia de política económica, los desequilibrios externo e interno lo imponen”.
El instituto advirtió que México no puede llegar dividido a enfrentar desafíos tan diversos como la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el cambio de gobierno, la desaceleración de la economía, el aumento de la inseguridad y el combate a la corrupción.
“La presión de Donald Trump y los problemas estructurales del país, como pobreza, bajo crecimiento, inseguridad y corrupción, principalmente, reclaman acciones y liderazgos comprometidos”, mencionó.
Además, enfatizó que si el TLCAN llega a su fin, no significa la terminación del intercambio económico de la región, pero sí el inicio de la construcción de otro marco legal para la interacción en la región. El IDIC consideró que es momento de la obsesión por el crecimiento económico y la política industrial globalmente productiva y competitiva, con el servicio exterior y ProMéxico como instituciones estratégicas, no como políticas o solo con fines comerciales. De esta manera, instó a que se requiere de un liderazgo que aglutine lo mejor de México y lo más importante, comprender que un mes de elecciones no vale el destino de México y que ninguna posición política tiene todas las respuestas.
Respecto a los candidatos, expuso que deben contar con una estrategia clara de qué harán, de cómo integrarán a la sociedad, de qué se debe modificar del modelo económico y qué se debe conservar.
También deberán preguntarse los aspirantes presidenciales si tienen la amplitud de visión, capacidad estratégica, de negociación, técnica, libertad de acción y pensamiento -sin dogmas- y de temple para enfrentar el cambio que viene. DHC