Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), advirtió que la recompra de bonos del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), podría llevar a una negociación financiera de largo plazo con los tenedores e incluso demandar altas cantidades de recursos públicos, debido a los rendimientos que exigirían por los papeles. Con la decisión política “podríamos caer en el riesgo de emplear recursos públicos para salir adelante en la negociación financiera”, comentó tras un encuentro con medios de comunicación. En días pasados, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó que el Fideicomiso del Aeropuerto de la Ciudad de México (MEXCAT) comprará en efectivo parte de los bonos que se emitieron para financiar la construcción del aeropuerto en Texcoco. Dicha recompra será hasta por 1, 800 millones de dólares de bonos, indicó el nuevo Consejo de Administración del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM). Castañón, calificó de acertado la decisión de continuar con las obras del NAIM en Texcoco –aunque sean de manera temporal-, por lo que demandó analizar la mejor solución al tema aeroportuario, antes de que se decida por Santa Lucía y llevar la negociación de la recompra de bonos con los tenedores. También te puede interesar: Bonista del NAIM piden que administración López Obrador mejore oferta de recompra Señaló que aún hace falta hacer los estudios pertinentes de aeronáutica, impacto ambiental y otros para determinar si es viable llevar el aeropuerto a la Base Aérea Militar No. 1 de Santa Lucía, ubicada en el Estado de México y que fue la alternativa seleccionada en la primera consulta ciudadana. Mientras, indicó, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y sus asesores resuelven los caminos para no erogar los recursos públicos que son necesarios para otras obras de infraestructura, por la decisión política de cancelar Texcoco.
“Durante este tiempo podremos visualizar cuál es la mejor alternativa de solución, porque de cualquier forma en cinco, siete o 10 años seguiremos necesitando una nueva infraestructura aeropuertuaria que nos dé conectividad hacia el mundo”, argumentó.
LP