La economista del Departamento del hemisferio occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christian Saborowski, subrayó que cualquier acción del Gobierno Federal mexicano en contra del robo de combustible (huachicoleo), es positivo. No obstante, apuntó que los programa de políticas públicas con este fin, debe incluir el refuerzo de la eficiencia y calidad de las instituciones policiales y judiciales.
“La delincuencia incide desproporcionadamente en las microempresas, pero también afecta a las empresas más grandes. El ejemplo de Pemex la gigantesca empresa estatal de petróleo y gas ilustra cómo incluso las grandes compañías no son inmunes a los actos delictivos que perjudican las operaciones”, expuso la experta.
La analista subrayó que deber ser una prioridad política de México el combate contra la delincuencia organizada y como ejemplo mencionó el caso de Pemex, empresa del Estado a la que el robo de combustible le cuesta 1,600 millones de dólares al año, casi 0.14% del PIB.
“Pemex ha informado que el número de conexiones ilegales en sus oleoductos aumentó 50% en 2017 en comparación con el año anterior. Y la cifra es 15 veces mayor que la observada en 2010”, expuso.
Cabe mencionar que el análisis coincide con lo que mencionó Alejandro Werner, director del mismo Departamento del Hemisferio Occidental, la semana pasada. Werner dijo en México que “cualquier acción que emprenda el gobierno para enfrentar a la corrupción y actividades ilícitas será positivo”.
“Si se trata de limitar el robo de combustible, será favorable para las finanzas públicas y para Pemex”.
erc