La calificadora Moody’s recortó su proyección de crecimiento para la economía de México de 1.5 a 1.1 por ciento para 2022, con lo cual se posiciona como uno de los pronósticos más pesimistas hasta el momento.
Ante este escenario, la agencia financiera señaló que será, en el mejor de los casos, hasta 2023 o 2024 cuando el Producto Interno Bruto (PIB) regrese a los niveles previos a la pandemia.
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Los ajustes en sus expectativas se dan en un entorno de alta inflación, aumento de tasas, disrupción en las cadenas de valor y el conflicto geopolítico entre Ucrania y Rusia.
Además, dijo, la debilidad en la inversión no ha permitido que la economía mexicana se recupere a mayor velocidad, ya que muestra una atonía desde 2018.
Lo anterior en un entorno donde se ha mermado la confianza del inversionista por propuestas como la reforma eléctrica que se discutirá en los siguientes días en el Congreso de la Unión.
Sobre Pemex, dijo que se mantiene como uno de los grandes retos para el país, dado que erosiona la fortaleza fiscal del país.
Hoy, la Secretaría de Hacienda dará a conocer los Pre-Criterios Generales de Política Económica 2023, en los cuales actualizará sus estimados de crecimiento de este año.
Actualmente, el gobierno federal estima que el PIB crecerá 4.1 por ciento, una cifra muy por arriba de lo esperado por el consenso del mercado (entre 1.5 y 2 por ciento).
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De acuerdo con Citibanamex, Hacienda ajustará su pronóstico a 2.75 por ciento este año, debido a las condiciones actuales que permean a la economía.
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