El menor crecimiento al esperado por el gobierno federal para este año impactará la recaudación tributaria, señaló el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
“Lo que nosotros tenemos calculado, en línea con los demás analistas, es que por cada punto porcentual de menor crecimiento del PIB (Producto Interno Bruto), hay 45 mil millones de pesos menos de ingresos para el sector público”, dijo Federico Rubli, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estima que la economía mexicana crecerá 4.1 por ciento este año; sin embargo, el consenso del mercado prevé que éste será de entre 1.5 y 2.5 por ciento.
No deje de leer: Ómicron dará “golpe” a ingresos públicos, reconoce el SAT
En ese rango se encuentra el IMEF. Hace unos días recortó su estimado del PIB de 2.7 a 2 por ciento, en medio de la debilidad que se registró desde la segunda mitad de 2021.
“El principal impacto sobre las finanzas públicas de tener un menor crecimiento de 2 por cinto frente a lo que contempla el Presupuesto de Egresos de la Federación, que es de 4.1 por ciento, es una menor recaudación impositiva”, señaló Rubli.
Esto implica que el gobierno dejaría de captar cerca de 90 mil millones de pesos menos por este menor crecimiento. Para este año, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) espera recaudar 3.6 billones de pesos.
Rubli señaló que los mayores precios del petróleo pueden compensar, temporalmente, la menor recaudación impositiva; sin embargo -acotó- también se captaría menos recursos del IEPS por los subsidios que dará para contener el precio de las gasolinas. Tan sólo el año pasado, el hoyo fiscal fue de 104 mil millones de pesos.
Hace unos días, la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, reconoció que la nueva ola de contagios de COVID-19 que causó la variante ómicron y la elevada inflación que se vive afectarán la generación de ingresos en el país durante este año.
“Para 2022, cuando se hicieron las proyecciones de la Ley de Ingresos, no teníamos los problemas que estamos teniendo ahorita, no considerábamos el ómicron ni la inflación que estamos viendo”, dijo en conferencia de prensa.
Lo anterior, acotó, pese a que en México hay un alto porcentaje de vacunados y no se registraron mayores restricciones a la movilidad social por el repunte de casos.
Sin embargo, derivado de las afectaciones que se prevén en materia de comercio exterior, “sí vamos a tener una afectación, un golpe”, añadió.
Panorama adverso
Alejandro Hernández Bringas, presidente nacional del IMEF, señaló que el panorama económico nacional sigue deteriorándose de forma importante ante la conjunción de diversos factores, entre los que destacan la debilidad de la actividad económica, que además está afectando las percepciones futuras del sector productivo, aunado a la incertidumbre creciente generada por un entorno de negocios cada vez más adverso.
Junto con esta coyuntura económica desfavorable, dijo, el año viene marcado por un repunte en la inflación, que de acuerdo con el Banco de México y al consenso de los analistas, sólo cederá gradualmente a lo largo del año.
“La perspectiva económica poco alentadora se ve exacerbada por un deterioro en el ambiente político interno: la persistente inseguridad en el país, homicidios vinculados al crimen organizado, los asesinatos a periodistas, la insistencia en empujar una reforma eléctrica contraria al mercado y la economía, acciones sorprendentes como pedir una pausa en las relaciones con España y difundir información privada de un periodista. Todos estos factores ahuyentan a la inversión, que es fundamental para que la economía crezca y haya prosperidad”.
FF





