El gobierno federal presumió la mejoría de su capacidad recaudatoria y el fortalecimiento de las finanzas públicas, con base en mejores prácticas de fiscalización y la puesta en marcha de esquemas de ahorro en el gasto público.

En la presentación de su cuarto informe de gobierno desde Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que la cancelación de las condonaciones de impuestos a grandes contribuyentes y el combate a la evasión de impuestos han permitido captar 1 billón 700,000 millones de pesos (mdp) para las arcas federales.

Asimismo, el combate al “huachicol” o robo de combustibles ha permitido “detener una fuga de 200,000 mdp”.

Ante integrantes de su gabinete, el mandatario aseguró que el “plan de austeridad republicana” ha permitido liberar recursos por 300,000 mdp para destinarlos a los proyectos prioritarios de la presente administración.

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Como se sabe, las disposiciones de “austeridad republicana” consisten en el recorte de gastos considerados no esenciales de los funcionarios públicos, como uso de teléfonos móviles, viajes y viáticos, entre otros.

“Puedo demostrar que el plan de cerro corrupción e impunidad y de erradicar los lujos en el gobierno nos ha permitido contar con 2.4 billones de pesos extra o adicionales y los invito a hacer cuentas”, aseguró el mandatario.

Vestido de traje azul oscuro, el mandatario leyó su discurso en uno de los pasillos de Palacio Nacional a espaldas de los murales de Diego Rivera sobre la historia de México.

Según López Obrador, todas las medidas anteriores se han reflejado en la estabilidad financiera del gobierno federal, lo que ha permitido cumplir con el compromiso de no subir los impuestos ni subir los precios de los combustibles o contratar nueva deuda.

En este sentido, el mandatario volvió a defender los apoyos fiscales a los combustibles, los cuales alcanzan un valor de 293,000 mdp, mismos que han servido para impedir un crecimiento más abrupto de la inflación y no causar una mayor pérdida al poder adquisitivo de los salarios.

“Si no se hubiese optado por los subsidios a los combustibles, la inflación hubiera llegado a 14% y el salario real promedio de 8,943 pesos hubiera bajado a 7,900 pesos, esto es una pérdida de 12%”, aseguró López Obrador.

GC