A diferencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), el nuevo acuerdo comercial  entre México, Estados Unidos y Canadá prevé regulación cambiaria y mecanismos para resolver este tipo de controversias. El capítulo de políticas macroeconómicas y asuntos del tipo de cambio del prelimina Acuerdo Estados Unidos, México, Canadá (USMCA por su sigla en inglés) establece que cada país integrante “confirma” que está “sujeto a los Artículos del Acuerdo del Fondo Monetario Internacional para evitar manipular los tipos de cambio o el sistema monetario internacional a fin de prevenir balances efectivos de ajustes de pagos o para obtener una ventaja competitiva injusta”. Entre otras obligaciones, el USMCA contempla que cada parte logre y mantenga un régimen de tipo de cambio determinado por el mercado; se abstenga de la devaluación competitiva y fortalezca los fundamentos económicos subyacentes, que refuerzan las condiciones para la estabilidad macroeconómica y del tipo de cambio, enumera el documento que está a revisión por los Congresos de los tres países. Este punto, este acuerdo cobra relevancia porque los legisladores estadounidenses afirman que empresas y empleos estadounidenses se han visto afectados negativamente por las políticas de tipo de cambio adoptadas por China, Japón y otros países que “manipulan” sus monedas.   (Con información de El Economista)   Te puede interesar: Hasta el próximo año se conocerá el impacto económico por USMCA    Do