El gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, no hará política que debilite el Estado de Derecho, por el contrario, busca regresar a él porque es la demanda que se vio en las urnas de julio pasado, destacó Olga Sánchez Cordero, quien a partir del 1º de diciembre será la secretaria de Gobernación.
“No vamos a (vulnerar) el Estado de Derecho, queremos recuperar el Estado de Derecho que en este momento con la impunidad, la corrupción, la violencia, los homicidios, las desapariciones, la trata y otras muchas cuestiones, no hemos tenido”, declaró, al también asegurar que: “Los 30 millones de votantes del 1º de julio que llevó a Andrés Manuel a la presidencia votaron precisamente para recuperar el Estado de Derecho”.
La exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación arrancó con esto la jornada en el Foro Forbes 2018, que tiene como eje revisar los pendientes en seguridad, Estado Derecho y cómo afectan la inversión en el país. Cordero dijo que el país tiene diversos socavones en los temas de seguridad y gobernabilidad, por lo que se presentan varios flancos para la secretaría de Gobernación. Por ejemplo: el número de desaparecidos de los que hay registro, alrededor de 40,000, frente a un estimado de 1,200 fosas clandestinas con cientos de restos humanos en ellas, sientan para la próxima secretaria de estado una “tragedia humanitaria”. Destacó que a través de la Comisión Nacional de Víctimas, se llevará a cabo una política integral de reparación del daño, que atienda tres derechos fundamentales:  a la verdad, a la justicia, a la reparación del daño y que instrumente mecanismos de no repetición. La todavía senadora reiteró que la amnistía, propuesta por Obrador en campaña, es urgente, pero tiene sus límites: no es para homicidas, secuestradores, violadores; sino para personas que están recluidas por delitos menores, como campesinos reclutados por el narco para la siembra y trasiego de la droga, jóvenes privados de su libertad por posesión de marihuana y mujeres que son utilizadas como “mulas” para el transporte de narcóticos. En ese orden, Sánchez dijo que se alista combatir la violencia y pobreza por medio de políticas públicas transversales, que pasen desde Gobernación e incluyan a las de Educación, Salud, Cultura y a la Comisión Nacional del Deporte. En un esbozo de lo que serán estos programas del gobierno de Obrador para procurar el estado de derecho,  Sánchez Cordero avisó que la próxima semana cerca de 7,000 voluntarios recorrerán el país para censar cuántas personas hay, su situación laboral y quienes necesitan un programa gubernamental. El proyecto al que se refería Cordero de hecho inició hoy lunes 17 con 700 voluntarios, pero sobre ello, la ex ministra dijo que están lejos de llevar a los hogares mexicanos políticas populistas o asistenciaslistas, sino que buscan impulsar el desarrollo y oportunidades para todos.
“El próximo gobierno de nuestro presidente electo es un gobierno no asistencialista, y quiero compartirlo y subrayarlo, no asistencialista. (…) Es una política que quiere y pretende detonar desarrollo, es una política que quiere y pretende que todos tengan derecho a un trabajo digno, a una sociedad incluyente y a una recomposición social que avanza hacia un país más próspero, pero compartido, no de unos cuántos, no de un grupo de personas y no de un programa neoliberal”, acentuó. “¿Es fácil decirlo, difícil implementarlo? Sí”, anticipó a los asistentes al Foro Forbes, pero subrayó que por ello se necesita hacer de la mano de los empresarios.

NO DEJAR EN LA PERIFERIA LA MIGRACIÓN

A la par, recordó que el gobierno de Obrador prevé cooperar con Guatemala, Honduras y El Salvador, que componen el triángulo norte de Centroamérica, para impulsar el desarrollo del sureste mexicano y los países vecinos, en orden de que su población no migre a Estados Unidos. Por otro lado, declaró que a la fecha la tasa de migración de México hacia Estados Unidos se ubica en -4 por ciento. El dato de tendencia negativa, abundó, es porque más mexicanos vuelven al país de los que se van en busca del sueño americano. En ese tenor, dijo que ya se llevan a cabo reuniones “aterciopeladas” con las autoridades de Estados Unidos para atender un viraje en las políticas migratorias entre ambos países.   do