“Estoy enterado de su última postura con relación a México. De antemano, le expreso que no la confrontación”. Así abrió Andrés Manuel López Obrador (AMLO) su carta en respuesta a Donald Trump, quien anunció nuevos aranceles para México si el país no detiene el flujo de migrantes ilegales hacia Estados Unidos. En una carta publicada en su cuenta oficial de Twitter a horas del anuncio de Trump, el presidente mexicano pidió a su homólogo estadounidense un diálogo entre representantes diplomáticos de ambos países.
“Le propongo que instruya a sus funcionarios […] que atiendan a representantes de nuestro gobierno, encabezados por el secretario de Relaciones Exteriores de México, quienes a partir de mañana se trasladarán a Washington, para llegar a un acuerdo en beneficio de las dos naciones”, escribió AMLO en la carta.
A lo largo de dos páginas impresas, López Obrador insistió en que haya diálogo entre ambos gobiernos,  citando a figuras políticas que van desde Benito Juárez hasta el Franklin D. Roosevelt.
“Ciudadano Presidente: le propongo profundizar en el diálogo, buscar alternativas de fondo al problema migratorio. Y, por favor, recuerde que no me falta valor, que no soy cobarde ni timorato, sino que actúo por principios”, subrayó López Obrador.
A la petición, AMLO añadió un par de reclamos de bajo tono a algunos de los señalamientos de Trump. En específico, insistió en que en el gobierno federal “estamos cumpliendo con nuestra responsabilidad de evitar, en la medida de lo posible y sin violentar los derechos humanos, el paso por nuestro país”. El presidente aprovechó el momento para colocar sobre la mesa su estrategia para acabar con la crisis migratoria: su Plan para el Desarrollo Integral de Centroamérica. Éste consiste en atacar problemas como la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades que, de acuerdo con López Obrador, son las fuentes del problema migratorio.
“No está de más recordarle que, en poco tiempo, los mexicanos no tendrán la necesidad de acudir a Estados Unidos y que la migración será opcional, no forzosa”, escribió López Obrador.
A pesar de que hubo reportes que los anticiparon, los gravámenes anunciados por Trump la noche del jueves cayeron como un balde de agua fría para las autoridades mexicanas. No ha pasado ni un mes desde que México -junto con Canadá- logró librarse de los aranceles impuestos por la administración de Trump a sus productos de acero y aluminio. Además, un nuevo paquete arancelario podría sabotear el proceso de ratificación del T-MEC, el cual fue echado a andar por los tres países esta semana. Las nuevas tarifas serán del 5%, aplicarán a todos los productos importados desde México por Estados Unidos y entrarán en vigor el 10 de junio, esto si el gobierno mexicano no detiene el flujo masivo de migrantes hacia la frontera norte. De no cumplirse las expectativas del gobierno estadounidense, las tarifas escalarán a 10% a partir del 1 de julio, a 15% el 1 de agosto, a 20% el 1 de septiembre y a 25% el 1 de octubre. Permanecerán en ese porcentaje hasta que EU decida que la crisis migratoria ha quedado resuelta.   Te puede interesar: Tendremos que dar respuesta enérgica a nuevos aranceles de Trump: Jesús Seade cach