La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación unánime en el Senado de la República de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, un cambio que, subrayó, se implementará de manera gradual.
Durante su conferencia matutina, la mandataria detalló que la disminución de horas comenzará en 2027 y concluirá en 2030, conforme al calendario acordado entre los sectores involucrados.
“Salió por unanimidad, ayer en el Senado. O sea, todo el mundo estuvo de acuerdo, qué bueno. Serán 40 horas en el 2030… Fue un acuerdo entre sindicatos y empleadores”, manifestó.
De acuerdo con la jefa del Ejecutivo, la medida es resultado del trabajo coordinado encabezado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), por lo que reconoció la labor de su titular, Marath Baruch Bolaños.
“Marat lo trabajó muchísimo y logró este acuerdo y, al mismo tiempo, el aumento salarial del salario mínimo de este año.
“El próximo año son dos horas, en el 2028 otras dos horas, en el 2029 otras dos y ya el 2030 inicia el año (con 40 horas semanales)”, expuso.
Sheinbaum sostuvo que la reducción de la jornada responde a una demanda “histórica” de los trabajadores y enfatizó que se aplicará sin afectar percepciones.
“Porque no es que serán 40 horas a costa del salario, sino que será el mismo salario con una reducción de los tiempos de trabajo.
“Entonces, eso es importantísimo…. Hasta ahora era la demanda de los trabajadores, esa era la solicitud y se está cumpliendo. Y que siga aumentando el ingreso”, indicó.
Al ser cuestionada sobre la posibilidad de otorgar incentivos a las empresas para amortiguar el impacto financiero de la reforma laboral, la presidenta aclaró que durante las mesas de diálogo con cámaras empresariales y sindicatos “no hubo ninguna cuestión de a cambio, algún apoyo”.
“Por eso se hace ahora. Estamos en febrero de 2026 y esto inicia hasta 2027.
“Entonces, hay todo un año para poder ajustar todos los procesos. Y se hicieron cálculos económicos de qué implicaciones pudiera tener para las distintas empresas o para los distintos comercios o actividades de servicios”, dijo.
Añadió que en México ya existen sectores que operan bajo esquemas cercanos a las 40 horas semanales, como algunos segmentos de la industria automotriz y los trabajadores del Estado.
“Por ejemplo, la industria automotriz trabaja de cierta manera, no trabajan ocho horas seguidas, sino trabajan más tiempo y dan más tiempos libres. Entonces, todo eso se consideró para que fuera tomado en cuenta”, concluyó.
En el contexto del debate económico, la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) advirtió en la víspera que la reducción de la jornada a 40 horas podría implicar un impacto relevante para los negocios del país, con un costo adicional de hasta 66 mil pesos anuales por trabajador.
El organismo empresarial pidió incentivos gubernamentales y exenciones fiscales para mitigar la carga financiera que, afirmó, se sumaría al costo financiero, laboral y productivo que enfrentan 5.2 millones de unidades económicas en México.
er





