“Los ojos del mundo están en el nuevo aeropuerto”, lo que está en juego con la decisión de dónde construirlo podría afectar el apetito futuro para el financiamiento de infraestructura pública, sin embargo, si se cancela la obra en Texcoco tampoco habría un escenario catastrófico, reconoció José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En conferencia de prensa consideró que a pesar de que la OCDE no ha participado en la discusión sobre la localización del proyecto del nuevo aeropuerto, recomienda que la decisión atienda a evidencias objetivas, medibles, verificables y comparables; factores técnicos, físicos, financiero, ecológicos y efectos sobre la calificación de la deuda en general, así como políticos. A un par de días de que arranque la consulta sobre dónde construir la ampliación de la obra aeroportuaria del país y que lleva adelante el gobierno electo, recordó que legalmente no es vinculante y que los elementos para decidir dónde construir deben atender a elementos objetivos. En ese tenor se debe revisar cuánto cuesta cada opción y los compromisos que se hicieron con los tenedores de bonos.
“Todo lo que pase con el proyecto es fundamental, independientemente de si la obra central no se construye y de que haya fuente de pago de la deuda”, puntualizó.
Recordó que en hay tres emisiones de deuda vinculadas a la obra, dos por 3,000 millones de dólares y una más por 1,600, que en conjunto ascienden a 7,600 millones de dólares.

NAIM ESTARÍA HASTA 2023

A pesar de que el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México avisó que la conclusión del Nuevo Aeropuerto estaría hasta 2022 y no 2020 como se tenía previsto, la OCDE considera que dado el avance de la obra prevé que esté lista hasta el tercer trimestre de 2023. En el Tercer Informe de avances sobre el desarrollo del Nuevo Aeropuerto Internacional de México emite 16 recomendaciones para la obra que inició el gobierno de Enrique Peña Nieto. Entre ellas, destaca que se podría mejorar que el Consejo de Administración y hacer más transparente la selección de sus miembros y basarla en el mérito. Destaca que 19 subcontratistas participan en más de un trato y 10 de ellos aportan insumos críticos para la obra. También apunta que el 88.3 por ciento del valor de los contratos se hizo por licitación, por arriba del monto promedio de las obras que públicas adjudicadas por el gobierno mexicano, que están por arriba de 72 por ciento. Dicho informe, indicó Gurría, no sólo se entregó a la actual administración de Enrique Peña Nieto, en particular a Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, sino también a quien se ha anunciado que será su relevo el próximo sexenio, Javier Jiménez Espriú. Gurría adelantó que en los días que estará en México, también se reunirá con los próximos titulares de diversas secretarías de Estado, como con el de Educación Pública, Esteban Moctezuma, para entregarle un informe sobre la Reforma Educativa. También con los nominados de Hacienda, Carlos Urzúa, la de Economía, Graciela Márquez Colin, y Función Pública, Irma Eréndira Sandoval; así como con Alfonso Romo, próximo jefe de gabinete, y aún está por definirse una reunión con Andrés Manuel López Obrador, presidente electo. dov