La reforma constitucional al Poder Judicial, que ya entró en vigor desde hace cuatro días, comenzará a dar buenos resultados al país dentro de 10 años, estimó el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Todos los cambios son buenos, todos los procesos de renovación son importantes y por eso tengo confianza que, en 10 años, va a estar mucho mejor la impartición de justicia”, aseguró el mandatario.
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Ante las preocupaciones que ha causado la reforma judicial entre organizaciones empresariales, barras de abogados, estudiantes de derecho y los mismos trabajadores del Poder Judicial, López Obrador insistió en que la reestructuración del sector era necesaria, en aras de apartar a la justicia del “poder económico”.
“Esta reforma va a permitir avances muy importantes. Una directriz del gobierno que represento es separar el poder económico y el poder político”, dijo el mandatario.
En su conferencia de prensa de todas las mañanas desde Palacio Nacional, López Obrador aseguró que México carece de una impartición de justicia pronta y expedita para toda la población, ya que solo las personas o empresas más adineradas tiene más posibilidades de sacar adelante sus asuntos.
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El mandatario expuso que, en su gobierno, “se trasformaron” los poderes Ejecutivo y Legislativo, quienes ya no responden a la corrupción, pero que faltaba reformar al Poder Judicial para apartarlo de los malos manejos.
“Se dejó al Poder Judicial, no se llevó a cabo una reforma que es necesaria. Se convirtió en un poder anónimo, desconocido, donde nunca se vigilaba, se cuestionaba o se castigaba a ningún juez, ningún magistrado, ningún ministro”, insistió López Obrador.
Como se ha informado, la reforma constitucional al Poder Judicial introdujo un mecanismo para elegir jueces, magistrados y ministros por medio de voto popular, una medida que ha despertado desconfianza y temores sobre el riesgo de que los juzgadores se vean comprometidos con quienes los apoyaron para ganar las elecciones.
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La renovación de juzgados se hará en dos fechas: una primera tanda en junio de 2025 y otra tanda en 2027.
Asimismo, se destituye al actual Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), para designar a nuevos ministros, cuyo número disminuirá de 11 a nueve integrantes, además de que su periodo constitucional se reducirá de 15 a 12 años.
También se desaparece al actual Consejo de la Judicatura Federal (CJF) para crear un nuevo Tribunal de Disciplina que sancionará a los juzgadores que incumplan con su deber.
GC





